¿Quién no ha tenido ardores alguna vez? Después de una comida copiosa, una ración excesiva de vinagre en una ensalada o épocas de nervios, es de lo más normal haber sentido esa horrible sensación de quemazón en el esófago, que a veces viene acompañada de una molestia al tragar e incluso de heridas creadas por soportar esta situación sin ponerle remedio.
No voy a entrar en el mundo de la medicación, pero sí que vamos a repasar las medidas nutricionales que debemos tener en cuenta para proteger nuestro estómago.
- Ojo con las comidas muy frías o muy calientes. Las personas que disfrutan con los extremos, a veces son los que más problemas de estómago tienen y nunca nadie les contó lo importante que es este punto de la temperatura.
- Alimentos irritantes que están a diario en nuestra dieta y que debemos controlar como el ajo, tomate y la cebolla. Forman parte de todos los refritos de las recetas españolas y sin querer, a los tendentes al ardor, les hace polvo. Qué casualidad que cuando se come fuera, se tienen más molestias. La cantidad es mayor que en casa, los refritos están por todas partes y el ajo se usa a discreción.
- La menta, el té, el chocolate o el vino. Todos los alimentos ricos en taninos, resultan irritantes para el estómago. Los podremos tomar mezclados con comida y evitaremos tomarlos en la cena. Hay un mito muy curioso que es el de tomar leche para evitar el ardor antes de irnos a la cama después una cena potente. Pues nada más lejos. Los lácteos por la noche pueden potenciar toda la molestia. Lo mejor será tomar una sal de frutas y acostarnos incorporándonos un poco en la cama. Un par de cojines hermosos, sin fastidiar el cuello, serán suficientes para una emergencia.
- Otro elemento muy delicado es la toma de bebidas con gas. Si existe un poco de reflujo del contenido gástrico, el gas lo aumenta. Es más fácil que tengamos ardor después de comer con Coca-Cola que si hemos comido con agua.
- Los zumos de naranja o tomate, suelen sentar fatal a los estómagos delicados. Si es así, tomad otro distinto. El de naranja está muy bien, pero no es único del mundo. Parece que si no bebemos zumo de naranja cada poco, estaremos desprotegidos de no se qué. La vitamina C está en muchísimas frutas y verduras, piña, kiwi, brécol, etc.
Con todo este relato de desgracias, no pretendo alarmar a nadie, ni hacer que los que no tienen ningún problema, le cojan aversión a ciertos alimentos como si fueran malos. No es así. Lo que pretendo es que la gente que sospecha que su estómago no anda muy bien, relacione la toma de estos alimentos con sus molestias y si suavizando la toma de éstos no mejora, acuda a un médico de digestivo para librarse del ardor, los gases y las limitaciones propias de un estómago delicado en exceso. Tranquilos, introducir el endoscopio, más conocido como “las gomas”, no es lo primero que se hace en la consulta del doctor. Los que evitan ir al médico por esto, que se dejen de fantasías siniestras y que vayan cuanto antes.





Hola ,Laura!
En mi experiencia puedo decir que si me sienta mal algo es casi siempre cuando lo como fuera de casa,creo que sobretodo son los aceites y refritos que tu dices ,también habrá que pensar que se puede no pedir tanta cosa frita que no debe de ser nada sano.un saludo
Gracias, Laura:
Los consejos que apuntas son muy utiles para las personas que sufrimos de reflujo y problemas de vesicula.
Buenas Laura:
A mi me diagnosticaron RGE hace diecisiete años y fijate que ya ha llovido desde entonces, y la verdad es que lo he pasado fatal las temporadas que daba más fuerte. Todo lo que tu dices aqui es muy cierto y los consejos van muy bien. Me gusta mucho el zumo de naranja pero… el chocolate por ejemplo, pero es lo peor que se puede tomar teniendo reflujo. Levantar pesos también perjudica bastante según mi experiencia, pero ahora por increíble que sea casi no me da tantas molestias como al principio y tal parece que una se acostumbra a vivir con ello con el paso de los años.