La diferencia entre engordar y retener líquidos

Muchas personas, cuando necesitan ayuda para bajar de peso, vienen con una impresión equivocada respecto a lo que acumulan al engordar.

Se dice por ejemplo: “Yo no tengo grasa, lo mío es todo retención de líquidos”

Esto no es realmente así. Cuando necesitamos bajar de peso, lo normal en personas sanas es tener que reducir la cantidad de grasa acumulada, además de una pequeña fracción de líquido que la acompaña.

Cuando empezamos un plan para adelgazar, las primeras dos semanas de tratamiento se produce una pérdida de agua que hace orinar con más frecuencia. Esto no significa que nuestro problema sea el exceso de líquido ya que por esta primera fase pasa todo el mundo en mayor o menor medida.

Otro caso bien distinto es el del agua que se acumula en zonas aparentemente normales pero desproporcionadas a nivel estético o visual.

Por ejemplo, una barriga muy prominente en un cuerpo relativamente delgado; una imagen bastante común en hombres maduros que frecuentan bares y sidrerías.

Cuando esto sucede hay que hacerse análisis de sangre y comprobar tanto los niveles de azúcar como los valores hepáticos, ya que esta distribución de la grasa y la hinchazón, anuncia problemas de salud como la diabetes o un mal funcionamiento del hígado. Si tenéis un pariente con estas características, animarlo a revisarse la salud y a adelgazar.

Otra distribución del sobrepeso que debe controlarse debido a su acumulación de líquido, es el que se localiza en la parte superior del cuerpo: hombros, cara, brazos, cuello, pecho y abdomen en general. Muchas personas que no saben de su tendencia a la hipertensión, descubren el problema después de haber engordado de esta forma. En este caso si podemos hablar de un acúmulo serio de líquido corporal, que es el que satura las “cañerías” y aumenta la presión.

La hipertensión leve no produce síntomas pero es muy dañina para nuestro sistema circulatorio. Es fundamental conocer las cifras de tensión arterial cuanto antes para poder tomar medidas. La primera medida será, adelgazar con salud y aprender a comer.

deja tu comentario

Comentarios (4)

Usa las bebidas deportivas con sentido

Las condiciones ideales para hacer deporte son: una temperatura alrededor de 17-20 grados centígrados y una humedad ambiental por debajo del 60 por ciento. Cuando el ejercicio se hace en circunstancias de calor y humedad muy incómodas, el organismo se ve forzado a transpirar gran cantidad de sudor con la misión de equilibrar el calor corporal y bajar la temperatura interna. Todo esto ocurre con la intención de que el cuerpo pueda seguir realizando el esfuerzo físico con la misma eficiencia. En la composición del sudor hay agua y sales minerales disueltas (sodio, potasio, cloro, magnesio y cinc).

Para qué sirven las bebidas deportivas

Sirven para compensar la pérdida de agua y electrolitos durante la transpiración, momentos en los que la alimentación y el agua no van a poder ayudar al organismo a alcanzar el mismo nivel de minerales e hidratación que tenía antes de hacer el ejercicio.

Cual es su composición

Las bebidas deportivas están compuestas por agua, hidratos de carbono simples (glucosa o fructosa), hidratos de carbono complejos (polímeros de glucosa o maltodextrinas) y electrolitos (sodio, potasio, cloro, fósforo, magnesio y calcio). Algunas marcas incluyen vitaminas y aditivos como colorantes y aromatizantes para darles ese toque tan marciano. ¡Que te estás bebiendo un líquido azul! Si hace 15 años nos dicen que habría un lineal del supermercado lleno de estos líquidos no nos lo creemos…

También se añaden edulcorantes para endulzar el preparado y esto da algunos problemas de aumento de sed en muchas personas.

Tipos de bebidas deportivas

La diferencia entre unas bebidas y otras está relacionada con el grado de concentración de sus componentes. Esta es la razón por la que se utiliza la terminación –tónica en su nombre.

  • Las bebidas hipotónicas

La concentración de sustancias en las bebidas hipotónicas es menor que la que tenemos en nuestro líquidos corporales. El agua es el mejor ejemplo.

En general, tras ejercicios moderados que duren menos de una hora, no es necesario un aporte extra de electrolitos. Es suficiente beber agua antes, durante y después del ejercicio para conseguir una correcta hidratación. El agua, combinada con una dieta bien planificada, ya proporciona al organismo la hidratación suficiente y los niveles necesarios de electrolitos.

  • Las bebidas isotónicas

Tienen la misma concentración que el plasma humano y por eso son un vehículo estupendo para pasar nutrientes a través de las células. Esta es la razón por la que se utiliza esta fórmula para reponer el líquido en diarreas y deshidrataciones. Los preparados comerciales aportan bicarbonato, sales, azúcares y agua.

Ayudan a retrasar la fatiga, evitan calambres y rehidratan con rapidez. Son útiles en ejercicios que duren más de una hora con pérdida de abundante agua por el sudor.

  • Las bebidas hipertónicas

Son las que tienen una concentración de elementos nutritivos y minerales, superior a la que posee nuestro organismo en el plasma de forma natural.

Este tipo de bebidas son interesantes en condiciones de temperatura confortable, un ejercicio continuado en el tiempo y con necesidad de energía rápida. Las bebidas hipertónicas son lo más parecido a dar de comer en forma de líquido. Si se toman al hacer un ejercicio en el que se sude mucho o durante el que haga demasiado calor, pueden dar problemas gastrointestinales y producir como resultado la temida “pájara”.

Cuando estos productos se diseñan para deportistas es que son estos quienes deben o pueden usarlos para compensar su esfuerzo con elementos de rápida absorción. El pueblo llano a nivel deportivo, los que hacemos una caminata muy de vez en cuando o sudamos más “desaparcando” el coche que yendo de excursión, debemos leer muy bien estos detalles.

Como veis, todas estas bebidas a la vista parecen iguales pero son muy distintas. Son útiles en casos muy concretos y por eso, os animo a que las utilicéis solo cuando sean estrictamente necesarias, nunca como refresco. Ya sé que están muy ricas y que entran solas, pero me canso de ver personas con hipertensión o retención de líquidos hidratándose con bebidas que no necesitan y saturando el sistema.

La publicidad anuncia una cosa y su utilidad real es otra. Si estamos bien informados, compraremos mejor y seremos más conscientes de a quién van dirigidas y cuándo hay que tomarlas.

Nos queda un capítulo interesante, pero será para otra ocasión. Las bebidas energéticas, que parecen “drogaína” en lata y que tanto preocupa a las madres. Bebidas que se utilizan tanto para salir por la noche a lo loco, como para estudiar a lo loco o hacer el tonto. Hablaremos de ello.

deja tu comentario

Comentarios (1)

Alimentos que ayudan a curar el catarro

Cogemos un catarro y sabemos que la fase aguda, el malestar, la fiebre, la catarsis mocosa y los estornudos pueden durar poco. Igual tres o cuatro días. La verdadera incomodidad viene cuando pasamos un mes arrastrando la tos provocada por el moco que no acaba de irse. Para acelerar la curación, evitar la acumulación de mucosidad y ayudar a eliminarla, echaremos mano de la alimentación, ya que tiene la capacidad de ayudarnos más de lo que nos podemos imaginar.

Para empezar, hay alimentos que, de por sí, provocan un aumento de la mucosidad en el organismo, tengamos o no catarro. Estos son:

Leche de vaca, queso, yogurt, cacahuetes, plátanos, harinas refinadas o blancas, alimentos dulces, alimentos concentrados como los embutidos, las carnes y la sal.

Como habréis escuchado alguna vez, los niños con asma o las personas mayores con poca capacidad respiratoria deben evitar tomar leche antes de acostarse para evitar generar flemas que al dormir se acumulen. Esto forma parte de la sabiduría popular, pero tiene mucha razón como veis. Cuando tenemos tendencia a la mucosidad excesiva por alergias, por ejemplo, o si estas incubando o pasando un catarro, el consejo es evitar estos alimentos.

Por otro lado, tenemos los alimentos que ayudar a expectorar una vez creado el moco. Estos alimentos son:

El ajo, la cebolla, el rábano picante, la mostaza y el jengibre. Si os dais cuenta, todos estos alimentos tienen sustancias picantes en su composición. El picante tiene la capacidad de fluidificar el moco y con esto, mejorar la ventilación pulmonar y el estado general de la persona. Por eso, lo más interesante cuando tenemos las defensas bajas, algún catarro mal curado o el pecho cargado de moco, debemos llenar nuestras comidas de cereales integrales, legumbres, especias que den calor como la pimienta negra o la canela y zumos naturales tanto de frutas como de verduras.

Para complementar nuestra batalla contra el moco, debemos añadir agua a nuestra dieta si queremos fluidificar con eficacia. Otra manera de añadir líquido de una forma muy agradable es proporcionando calor con infusiones a base de canela y jengibre. Son la mezcla perfecta para combatir el frío interno y expectorar con éxito.

deja tu comentario

Comentarios (4)

Dejar de fumar sin engordar

A la pregunta de si se puede dejar de fumar sin engordar, la respuesta es sí, pero con matices. Al dejar de fumar, ya no metemos en el cuerpo sustancias que estresan nuestro organismo. Éstas producen un estímulo constante que activa las funciones de limpieza de una forma forzada. Al disminuir este estrés fisiológico y bajar las hormonas que nos ponen alerta producidas por el tabaco, consumimos menos calorías y lo que comíamos antes, ahora resulta demasiada energía que no vamos a utilizar.

Debemos tomarlo con calma ya que durante el primer mes es muy normal notar el cambio de forma muy acusada, pero poco a poco nos iremos acostumbrando a las nuevas sensaciones de saciedad,  de un hambre diferente y en definitiva, de nuestra nueva relación con la comida.

La comida no debe ser nunca un sustituto del tabaco, y la boca no es un aparato que deba estar todo el día ocupado. Por eso, os presento unas pequeñas pautas sobre como debemos actuar ante este cambio.

- El primer mes, es normal tener una mini depresión con ansiedad, falta de interés por las cosas en general y cambios en la motivación. Pasa sola. Aquí es donde la voluntad tiene especial importancia tanto para dejar de fumar definitivamente como para evitar coger peso durante este trance.

- Es normal también tener cierta sensación de hinchazón generalizada. Éste es el principio de engordar. No es grasa aun, solo proteína y agua, pero empieza por aquí. Para combatir esto, es fundamental hacer un poco de dieta baja en proteínas, rica en verduras cocinadas con presencia de hidratos en baja cantidad.

- Comer cada tres horas. Tentempiés a base de infusión, zumo o café suave, más una pieza de fruta, una galleta integral o una rebanada de pan integral.

- Es mejor no tomar sustitutos bajos en calorías para tener algo en la boca cuando aparece la gana de fumar. Esto solo consigue alargar el proceso, engordar y tener hambre a todas horas. Lo típico, ¿Y qué tomo cuando tenga hambre?. Pues espera a la siguiente toma. Al igual que no nos hacemos pis encima cuando aparecen las ganas de ir al baño, debemos también aprender a aguantar el hambre hasta la hora de comer. Nunca queda más de una hora para el tentempié. Aguanta un poco y bebe agua. En tres días, habrás dominado el gusanillo caprichoso en buena medida.

- Debemos reconciliarnos con la sensación real de saciedad. Al principio, parece que nunca se tiene límite y que hace falta urgentemente el cigarro cuando estamos terminando de comer. Pero con la ayuda de una infusión al final de las comidas, se consigue esa nueva sensación de saciedad.

- El deporte es fundamental. Baja la ansiedad, aumenta el consumo de calorías, acelera la adaptación, mejora al ánimo y fomenta la voluntad de no volver a fumar.

 

deja tu comentario

Comentarios (2)

Cómo combatir el cansancio otoñal

Otra vez está aquí, el cansancio del cambio de estación. En primavera ya lo sufrimos, pero como conduce a una época tan estimulante, parece que se supera sin más historia. El tema viene ahora con el otoño acercándonos al abismo invernal, que según como se mire puede ser una época de oportunidades para hacer cosas más tranquilas, tener una rutina muy satisfactoria o reuniones en casa más saludables a nivel nutricional. Pero si no nos adaptamos, puede ser una temporada de aburrimiento, falta de luz, ánimo bajo y cansancio. En nuestra mano está escoger y lo primero que tenemos que hacer, es librarnos de la astenia impuesta por el cambio de luz.

Aquí van unos consejos:

  • Hacer ejercicio diario. Una hora como mínimo. Caminar también vale. En las horas de más sueño, donde no podemos ni debemos dormir, un paseo nos despeja.
  • Aumentar la ración de verduras de colores intensos como pimientos, berenjenas, tomates o zanahorias. Aumentan nuestras defensas.
  • Come ligero y cinco veces al día. Las comidas copiosas o pesadas producen somnolencia por defecto.
  • Aumentar el consumo de frutas cítricas. Son estimulantes y te espabilan.
  • No dormir la siesta y ordenar los horarios de sueño. Aunque te cueste un poco, en dos días tendrás orden y te entrará el sueño en su momento adecuado.
  • Estar en casa al menos dos horas antes de acostarse. Los expertos en sueño lo recomiendan para ordenar el horario.
  • Reducir el consumo de bebidas estimulantes. El contraste entre el subidón de un café muy cargado y el bajón posterior, no ayuda a la estabilidad de la energía y crea un círculo vicioso.
  • Añadir menos azúcar a los cafés o infusiones así como reducir las chucherías, chocolate o bebidas alcohólicas azucaradas. Bajan tus defensas y reducen tu energía.
  • Beber agua en abundancia. El agua equilibra tu tensión y en esta época es importante mantenerla en su sitio ya que el otoño en sí mismo, a las personas hipotensas, les afecta sobremanera y el agua es capaz de subirla levemente.
  • Planear salidas al campo los fines de semana. De todos es conocido que la falta de luz o el contraste entra la luz de invierno y de verano, afecta al ánimo y al humor de las personas en general y las sensibles en particular. Para combatir esta falta, los paseos en la naturaleza nos ayudan a adaptarnos al cambio.

Cuando todo esto falla, o no podemos permitirnos más que aplicar uno o dos consejos, podemos probar el eleuterococo, un estimulante natural muy suave que eleva el tono muscular y nos espabila de una forma muy agradable. No pone nervioso ni quita el sueño. Si tienes hipertensión, no lo utilices.

Si lo compras por tu cuenta, sigue las recomendaciones del farmacéutico.

deja tu comentario

Comentarios (3)

10 consejos para una correcta alimentación en la menopausia

Una mujer menopáusica es una señora estupenda que ronda los 50. Hay muchos mitos destructivos que intentan hacernos creer que se engorda con el aire, que se arruga todo y que la torpeza invade los movimientos, pero es todo mentira. Ni todas tienen sofocos, ni todas se descalcifican, ni todas engordan. La alimentación ayuda a mantener la hidratación de la piel, el peso adecuado, los huesos sólidos y una forma física estupenda.

Es cierto que la menopausia afecta a la forma de engordar. La grasa se acumula en nuevos lugares que no gustan nada, pero se puede adelgazar sin problemas. Esos kilos no se quedan ahí, si una no quiere.

  • Cuando aparece la ansiedad por dulces en la menopausia es indicativo de que necesitas mayor cantidad de hidratos de calidad. Añade una pequeña cantidad de arroz, pan y pasta integrales en todas tus comidas sin miedo a engordar. Añade ejercicio físico, que relaja.¡
  • Pueden empezar a aparecer picos de tensión en mujeres con buena musculatura y facilidad para retener líquidos. Para evitar esto, toma pocos crudos, cocina los alimentos y reduce todo lo que puedas la ración de proteínas, sobre todo, controla el jamón serrano y el queso. Gran vicio menopáusico.
  • En ocasiones, la copa de vino con las comidas afecta a algunas mujeres bloqueándoles la pérdida de peso y dando sensación de hinchazón generalizada aún pesando lo mismo. Déjalo para los fines de semana.
  • Toma isoflavonas de soja si tienes sofocos, funcionan muy bien y no cuesta nada tomarlas.
  • El calcio se puede añadir en más formas que solo lácteos. Algas, brécol, almendras, garbanzos, acelgas, etc. El furor por los lácteos es muchas veces uno de los causantes de la hipertensión, la obesidad y la retención de líquido.
  • El queso que más calcio tiene en el menor trozo posible es el parmesano y el grana padano, dos denominaciones italianas que encuentras fácilmente en el supermercado. Toma una medida equivalente al tamaño de un dedo gordo al día, y estarás añadiendo un buen complemento a tu dieta.
  • Si tienes tendencia familiar a la artritis y la artrosis por parte de tus parientes mujeres, debes saber que durante la menopausia esta tendencia se agrava. Insisto en la reducción de las raciones de proteínas, ya sean de carne, pescado, huevos o lácteos.  Ojo también con abusar de las legumbres. Dos veces por semana será suficiente y siempre estofadas con verduras, sin añadirles proteína animal.
  • Bebe agua en forma de infusiones tipo kukicha o bancha. Mejoran la absorción de calcio y no contienen excitantes.
  • Toma una caja de vitaminas para el pelo y las uñas cada seis meses. Los minerales para los huesos y para el pelo compiten entre si y es interesante hacer aportes frecuentes.
  • Si aparece la depresión por los desajustes hormonales, pide ayuda a tu médico. No esperes a que se te pase sola metida en casa comiendo bombones. Ponte en marcha ya.

deja tu comentario

Comentarios (4)