Otro de los grandes mitos de la alimentación: ¿Cuándo comer la fruta? A cualquiera que se lo preguntéis os dará una respuesta bastante contundente en función de donde haya sacado la información. Éstas son las cosas que más confusión provocan ya que no están basadas en un criterio común y cada cual puede opinar lo que quiera y parecer la única respuesta.
Siempre que tengáis una duda alimenticia sobre lo que se puede o no se puede hacer en alimentación, o sobre qué es lo más conveniente, debéis preguntárselo directamente a vuestro organismo como primera medida. Esta es la mejor manera de afrontar por ejemplo, el tema de la fruta.
Se dice que no hay que mezclarla con comida, que hay que tomarla antes de comer porque hay unos procesos digestivos misteriosos que hacen esto o aquello. En una ocasión alguien me dijo que si tomaba un vaso de leche y una mandarina, era algo muy peligroso porque podía explotarle el estómago y que lo había leído no sé donde. ¡Qué miedo!
Pues el tema es bien sencillo. Cuando tomamos fruta, debemos evitar la hinchazón abdominal, ya que en la mayoría de las ocasiones es la señal más clara de que algo no se ha digerido bien. Sólo tenemos que probar y preguntarnos: ¿me ha sentado bien? ¿He recordado la fruta en algún momento de la digestión? Si la respuestas es no, la digestión ha sido correcta y la fruta ha sentado perfectamente. Es en el plano digestivo donde debemos fijarnos, y olvidar completamente el tema que añade aun más dudas a esto: ¿engorda más o menos si se toma en uno u otro momento? No. La fruta engorda si comemos más de la necesaria. Uno o dos zumos al día más dos o tres piezas sería la ración diaria correcta.
Moraleja: Se puede comer la fruta en cualquier toma del día. Yo prefiero recomendar tomarla en la media mañana y merienda, y en solitario para dedicar esa digestión completa a la fruta. Únicamente por educación nutricional y por buscar momentos especiales donde prestar atención a la fruta. Tomar la fruta antes de las comidas sólo tiene sentido para reducir el hambre inicial y tener más control sobre la ingesta de la comida principal. Cuando llegamos con mucha hambre, puede ser un buen plan para bajar la ansiedad.
Para evitar las molestias, si alguien nota que eructa en vacío después de tomar una manzana, debe entonces probarla sin piel. Esto se puede aplicar a todas las frutas con piel comestible. Pelarlas proporciona más confort digestivo en algunas personas y si así eliminamos la fibra, nos preocuparemos de añadirla con otros alimentos como las verduras o las legumbres. No hace falta sufrir ni ser excesivamente perfeccionistas con la alimentación.



Llega el buen tiempo y comienza a apetecer sentarse, por fin, en una terraza y dar rienda suelta a los planes de verano. ¿Con qué bebidas podemos acompañar el disfrute del sol sin hacer una nutrición negativa o poco interesante?
La tomamos en muchos productos sin darnos cuenta. Algunos se ponen finos de miel cuando tienen catarro y a otros les encanta con los cafés y los yogures. Tendremos que hablar un poquito de ella, ¿no os parece?.
Para aprender a leer las etiquetas, es importante conocer y entender los productos que adquirimos. Hoy les toca el turno a los yogures modernos, es decir, las leches fermentadas como complemento a los yogures tradicionales.
Hoy vamos a analizar el maravilloso mundo de las conservas, alimentos que preparados adecuadamente pueden llegar a ser aptos para el consumo durante años.
Seguramente os habéis preguntado alguna vez si es útil a nivel nutricional, añadir especias en nuestra cocina casera. Hoy quiero repasar con vosotros las que se usan de forma habitual.
