Otra vez está aquí, el cansancio del cambio de estación. En primavera ya lo sufrimos, pero como conduce a una época tan estimulante, parece que se supera sin más historia. El tema viene ahora con el otoño acercándonos al abismo invernal, que según como se mire puede ser una época de oportunidades para hacer cosas más tranquilas, tener una rutina muy satisfactoria o reuniones en casa más saludables a nivel nutricional. Pero si no nos adaptamos, puede ser una temporada de aburrimiento, falta de luz, ánimo bajo y cansancio. En nuestra mano está escoger y lo primero que tenemos que hacer, es librarnos de la astenia impuesta por el cambio de luz.
Aquí van unos consejos:
- Hacer ejercicio diario. Una hora como mínimo. Caminar también vale. En las horas de más sueño, donde no podemos ni debemos dormir, un paseo nos despeja.
- Aumentar la ración de verduras de colores intensos como pimientos, berenjenas, tomates o zanahorias. Aumentan nuestras defensas.
- Come ligero y cinco veces al día. Las comidas copiosas o pesadas producen somnolencia por defecto.
- Aumentar el consumo de frutas cítricas. Son estimulantes y te espabilan.
- No dormir la siesta y ordenar los horarios de sueño. Aunque te cueste un poco, en dos días tendrás orden y te entrará el sueño en su momento adecuado.
- Estar en casa al menos dos horas antes de acostarse. Los expertos en sueño lo recomiendan para ordenar el horario.
- Reducir el consumo de bebidas estimulantes. El contraste entre el subidón de un café muy cargado y el bajón posterior, no ayuda a la estabilidad de la energía y crea un círculo vicioso.
- Añadir menos azúcar a los cafés o infusiones así como reducir las chucherías, chocolate o bebidas alcohólicas azucaradas. Bajan tus defensas y reducen tu energía.
- Beber agua en abundancia. El agua equilibra tu tensión y en esta época es importante mantenerla en su sitio ya que el otoño en sí mismo, a las personas hipotensas, les afecta sobremanera y el agua es capaz de subirla levemente.
- Planear salidas al campo los fines de semana. De todos es conocido que la falta de luz o el contraste entra la luz de invierno y de verano, afecta al ánimo y al humor de las personas en general y las sensibles en particular. Para combatir esta falta, los paseos en la naturaleza nos ayudan a adaptarnos al cambio.
Cuando todo esto falla, o no podemos permitirnos más que aplicar uno o dos consejos, podemos probar el eleuterococo, un estimulante natural muy suave que eleva el tono muscular y nos espabila de una forma muy agradable. No pone nervioso ni quita el sueño. Si tienes hipertensión, no lo utilices.
Si lo compras por tu cuenta, sigue las recomendaciones del farmacéutico.



La anemia es un problema muy común entre las mujeres. Hablamos del tipo de anemia que se denomina ferropénica, lo que quiere decir que está directamente relacionada con la falta de hierro para la formación correcta de los glóbulos rojos. Como sabréis, los eritrocitos o glóbulos rojos, son los que reparten el oxigeno por todo el cuerpo y por eso son tan importantes.
¿Cuántos cafés tomas al día? ¿Lo utilizas como un alimento muy rico que te apetece tomar y da calor a tu organismo? ¿O lo tomas porque si no, no espabilas por la mañana, ni después de comer, ni a cualquier hora si no tomas un café? Es importante saber para que sirve y cuando hay que cortar con el hábito.
Seguramente conocéis a alguien que se desespera por engordar un poco y rellenar la ropa. Hombres y mujeres de cualquier edad que dan lo que sea por dar un poco de aspecto de salud a su cara.
Hay para todos los gustos y necesidades. Pero también los hay más y menos recomendables. Lo que no hay que hacer es tenerles miedo ni demonizarlos sin primero valorar sus virtudes conociendo sus defectos.
En cuanto empieza a bajar la luz del verano y entramos en esta época de otoño en la que estamos menos tiempo expuestos a luz del día, aparecen síntomas muy comunes como son el cansancio, el sueño, la sensación de día interminable….
