Cómo afectan los tratamientos térmicos a las propiedades de la leche

Todos conocemos palabras o siglas como UHT o pasterización, pero hoy vamos a conocer qué significan exactamente y hasta que punto pueden afectar a las propiedades nutritivas de la leche que consumimos.

Sabemos que para destruir los microorganismos de la leche es necesario someterlos a tratamientos térmicos para que las altas temperaturas destruyan los microbios. El problema es que estos métodos pueden hacer que se pierda calidad nutricional estropeando vitaminas o haciendo sufrir alteraciones de las propiedades organolépticas  como por ejemplo, el sabor.

Por este motivo, se han ido desarrollando distintos sistemas para conseguir higienizar la leche y hacerla apta para el consumo pero sin alterar sus propiedades. Cómo han ido evolucionando:

1. Ebullición. Hervir la leche, de toda la vida. Es el tratamiento térmico más antiguo para eliminar los microorganismos y poder consumirla a corto plazo (durante el día). Consiste en someter a la leche a una temperatura de 100ºC durante cinco minutos. Con esto conseguimos destruir los microorganismos pero no las esporas. Además, este proceso destruye la vitamina C y la vitamina B1.

El hervido de la leche no se utiliza a nivel industrial y no encontraréis en el súper ninguna leche tratada con este sistema. Es algo casero, que se realiza antes de consumir la leche recién ordeñada.

2. Pasteurización. Se somete a la leche a una temperatura de cercana a los 80ºC durante tiempos cortos para inactivar los microorganismos patógenos pero no sus esporas. Este método necesita de otro soporte conservador que es la refrigeración. Debemos conservar la leche en frío y consumirla en dos o tres días. La pasteurización no altera ninguna de las propiedades nutricionales de la leche. Esta leche se comercializa como leche fresca del día.

3. Esterilización. Destruye todo tipo de microorganismos, incluidas sus esporas. Aplica calor por encima de los 100ºC, durante tiempos que varían en función del aparato que se emplee. A diferencia de los dos sistemas anteriores, con la esterilización sí se obtiene un producto estable que puede mantenerse sin alteraciones durante mucho tiempo (hasta 6 meses). Eso si, si abrimos el envase debemos consumirla la leche en el plazo de entre cuatro y seis días. El proceso de esterilización destruye las vitaminas hidrosolubles como las B1, B2, B3, por lo que para comercializar la leche tratada de este modo, la industria añade las vitaminas perdidas en el proceso.

4. Uperización (UHT). Es un sistema de esterilización más moderno basado en la aplicación de temperaturas de 140ºC, mediante vapor y durante tiempos muy reducidos (unos cuatro segundos). El alimento queda igualmente esterilizado pero no se pierden nutrientes.

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Alimentos realmente ricos en potasio

Me encanta cuando alguien goloso y en plena dieta, justifica el comerse un plátano diciendo que ha tenido un calambre muscular y necesita potasio. Pocos saben que es el magnesio el que en realidad interviene en el problema de los calambres y en esto, el plátano tiene mucho que decir porque aporta una buena ración, pero en potasio, es bastante normalito.

El potasio es un mineral que interviene en la contracción muscular, pero sobre todo tiene importancia porque equilibra la famosa bomba de sodio y potasio que maneja el líquido en el cuerpo. Para los hipertensos o para las retenciones de líquidos, el potasio es fundamental.

¿Dónde lo encontramos?

Pipas de girasol: 6400mg. por cada 100g.

Albaricoque seco: 1880mg. por cada 100g.

La soja como legumbre: 1730mg. por cada 100g.

Habas de todo tipo: 1160mg. por cada 100g.

Tomate en salsa: 1150mg. por cada 100g.

Pistacho y uvas pasas: 1000mg. por cada 100g.

Guisantes, higos y nueces: Alrededor de los 900mg. por cada 100g.

Las frutas son también unos alimentos muy interesantes de cara a añadir potasio a nuestro organismo por lo fácil que es tomarse una pieza.

Parece que el plátano con sus 350mg, es el estandarte de los poseedores de potasio, pero el melón con 320mg se le acerca mucho.

Las nectarinas y los melocotones aportan 250mg, que no está nada mal y engordan poco.

Las moras también son una opción más golosa con 257mg.

La piña, que es una de las frutas más indicadas para las dietas, aporta unos 250mg. Diríamos que la piña es la fruta ideal para completar el potasio que se necesite.

La naranja tiene 200mg. por cada 100 gramos. En un buen zumo, ingerimos una generosa ración de potasio.

Y por último, las peras y manzanas que rondan los 120mg.

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5 pasos para limpiar el organismo y empezar a cuidarse

  1. La mejor manera de empezar a deshinchar, no es dejar de comer y hacer “dieta depurativa” con agua, zumos o fruta a discreción. La forma correcta es ordenar las tomas desde el día siguiente al año nuevo. Comienza por el desayuno nada más levantarte y realiza una toma cada 3 horas rigurosamente, aunque no tengas hambre. Infusión más una fruta o un vaso de zumo, por ejemplo.
  1. El cuerpo necesita 3 – 4 días para deshacerse del exceso de proteínas de las comidas de las fiestas. Los alimentos más consumidos en las comidas y cenas de la navidad son básicamente de origen animal. Pescados, mariscos, carnes, lácteos y fiambres. El organismo utilizará en pocos días este exceso de materiales para empezar a liberar la hinchazón.
  1. A los tres o cuatro días de organizar los menús, notarás que necesitas orinar muchas más veces de lo normal. Ésta es la señal de que empiezas a adelgazar y sentirás confort de nuevo. Es conveniente también recuperar la rutina intestinal para lograr volver a visitar el servicio diariamente, si es posible. De esta forma, podremos perder el exceso de volumen abdominal que es normalmente la primera señal de saturación del aparato digestivo.
  1. Caminar, aunque parezca un ejercicio inútil, es de lo más estimulante. Cuando damos un paseo a un ritmo potente, notamos que se activa la circulación de todo el cuerpo. Esto moviliza todos los depósitos de líquidos y porquerías que tenemos paradas por ahí, y es estupendo empezar a eliminar. Camina bien deprisa todos los días durante una hora. Aprovecha los desplazamientos cotidianos que acostumbras a ir en autobús o en coche. Una distancia de 25 minutos de paseo, y con prisa, ya es un buen plan.
  1. Prepárate un menú. No dejes tus comidas a la improvisación. No debe faltar en tu plato: un pequeño montón de hidrato de carbono, arroz, pasta siempre mejor integrales, pan, patata o legumbre; una pequeña porción de proteína animal o proteína vegetal en caso de ser vegetariano; y para completar, una hermosísima ración de verduras cocinadas, las dos primeras semanas, y crudas en días alternos después de este primer período. ¡A por ello!

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Pautas fundamentales en el desayuno de los niños

El desayuno de los niños trae de cabeza a padres y abuelos. Y el tema es peliagudo, porque hay muchos niños que no desayunan cuando en todos los medios de comunicación nos advierten desde hace años que el desayuno es la comida más importante del día.

 - Padres y madres, si queremos que los niños desayunen, tenemos que enseñarles con el ejemplo. Debéis desayunar en familia. No nos vale el “Es que por la mañana, la comida no me entra”. Qué casualidad. No conozco a nadie que vaya a un hotelazo con bufet y que se pierda el desayuno. Qué misterio.

 - Un poco de “buenas maneras”. No desayunar, en los países donde la alimentación es un tema que la población maneja con conocimiento y soltura, es señal de mala educación y tiene una imagen tan vulgar como el fumar, por ejemplo. Para los que somos/vamos de finolis, olvidar el desayuno es de un gusto horrible.

 - Los desayunos para los niños no deben durar menos de 15-20 minutos. No vale un Cola-Cao bebido y a echar a correr. Los padres aquí vuelven ser la clave del éxito. Si os ven a vosotros dedicaros solo a su desayuno y olvidándoos del vuestro, significa que se puede ir a trabajar sin desayunar. Esto no es didáctico.

 - Es importante que en el desayuno no falten estos tres elementos: Lácteos, cereales y fruta. Lácteos en forma de yogurt, queso fresco o leche. Cereales en forma de galletas, cereal de desayuno o pan en tostadas. Fruta fresca, desecada, en zumo, en compota o mermelada.

 - La media mañana también cuenta. Completa el poder nutritivo del desayuno. Sándwich con jamón y tomate o 2 piezas de fruta o zumo con galleta y leche, etc.

 - Para emergencias, es interesante tener la posibilidad de preparar en muy poco tiempo alguna solución que permita desayunar, un día de esos en los que el despertador no funcionó o algo así. Un batido con leche semidesnatada, dos o tres galletas integrales y dos piezas de fruta bien saciante como el plátano, por ejemplo, es un buen plan. Nutritivo, saciante y necesario.

 - Insisto en que la mayor responsabilidad de si los niños desayunan o no, es de los padres. Si sois de los que os levantáis con el tiempo súper justo u os parece muy práctico estar cinco minutos más en la cama quitándoselos al desayuno, lo paga el crecimiento de vuestros hijos. Cuidadín.

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Reflexiones sobre el picoteo dulce

A muchas personas la palabra “dulce” les suena a capricho o a chuchería, creyendo que debemos evitarlo si lo que se busca es llevar una dieta saludable. Hoy me gustaría que tratáramos el tema de por qué, a veces, aparece una necesidad imperiosa de comer algo dulce, y si es bueno o es malo sucumbir de vez en cuando.

Cuando sufrimos estrés, nerviosismo o ansiedad por las diversas razones posibles, es normal que el cerebro pida algo bueno, relajante, euforizante.  Las personas que estudian una oposición, por ejemplo, suelen quejarse de este problema. Parece que una bolsa de gominolas hace maravillas en lo que a concentración y relax se refiere. Los dulces y el alcohol, son dos ejemplos de los “alimentos” más elegidos a la hora de buscar un poco de relajación. Porque es una realidad, la comida cambia el estado de ánimo y tiene relación con nuestro bien-mal estar.

El círculo vicioso del dulce se crea, en muchos casos, cuando una persona que no puede evitar picar ha engordado y decide empezar a “cuidarse”, es decir, quitar cosas de su dieta pensando que así compensará las calorías de los picoteos. A partir de aquí comienza un sube-baja de ansiedad irrefrenable por alimentos dulces. Es muy típica la anécdota de la persona que está en su casa haciendo lo que sea, pero sabiendo que en el tercer cajón de la cocina tiene unas galletas que por supuesto no piensa comer, pero no puede parar de pensar en ellas y las acaba comiendo.

Otras personas picotean sin ser conscientes de ello, ya que es posible que no repercuta en su peso o cambien de talla sin pensarlo más. Esto les ocurre a muchos hombres que cuando llegan a la consulta para adelgazar, creen que han engordado por el sedentarismo o por comer fuera de casa a diario, y al analizar sus hábitos descubrimos que comen durante todo el día sin darse cuenta. Que si un café, una galletita, un vaso de zumo, una cerveza, unos cacahuetes, un caramelo….

Claro que se puede sucumbir al dulce pero dándole cierto sentido, si no, ¿para qué están ahí todas esas cosas tan ricas?

-  Podemos tomar algo cuando coincida con una de las tomas oficiales del día. En la merienda, en vez de un café con tostada podemos tomar un dulce como un pastel o unas onzas de chocolate una vez a la semana y no pasa absolutamente nada.

-  Cuando suponga un extra especial, como algún momento del fin de semana. Un desayuno suculento en un bufet de hotel o un postre especial.

-  Si estamos delante de la mejor heladería de Italia, sea la hora que sea, no podemos decir que no. Sería malo para la salud.

-  Un postre en cualquier comida especial.

-  En navidad, al final de cualquier celebración de las importantes, se puede tomar un poco de turrón o cualquier postre típico y ya pensaremos en ello en Enero.

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7 grupos de alimentos que regulan el tránsito intestinal

Es una pregunta muy habitual, ¿Qué alimentos realmente ayudan a ir al servicio con regularidad?. No nos vale cualquier consejo. La recomendación gratuita de tal o cual laxante, por natural que parezca, puede iniciar una temporada de alternar entre diarrea y estreñimiento que para nada nos beneficia. Cuidado con esto.

Vamos a hablar de alimentos que sí regulan el tránsito intestinal intentando que irriten lo menos posible, ya que lesionar la mucosa intestinal es el enemigo de la regularidad.

  1.  Legumbres

A muchas personas les dan gases. Esto se produce porque saturamos la capacidad de nuestro intestino para neutralizar semejante cantidad de fibra. La solución, en puré muy bien tamizadas o utilizar menos ración en general, que no hace falta comer un plato entero. Con unas cucharadas como guarnición puede ser suficiente.

  1. Cereales integrales

Para el desayuno, en forma de pan, como pasta o arroz integrales. Siempre son un buen complemento.

  1. Verduras y hortalizas

Aportan fibra soluble e insoluble además de tener un efecto saciante.

  1. Semillas de lino y plantago ovata.

Son laxantes a base de gelatinas naturales. Arrastran metales pesados en el intestino. Son los más sanos. Tomando 2 cucharadas soperas de lino con agua dos veces al día, producen una correcta hidratación del intestino y, por consiguiente, mejoran el tránsito. El plantago se consigue en la farmacia.

  1. Frutas desecadas y frutos secos

Cuidado, que a algunas personas les “sueltan demasiado”. Una ciruela claudia en el desayuno es un buen comienzo. Los frutos secos aportan una fibra que no provoca diarreas, pero cuidado con este grupo número 5, que engorda.

  1. Agar agar

Es interesante empezar a utilizar las algas en nuestra dieta. Aportan minerales fundamentales como el calcio, y fibra en abundancia.

  1. Kiwi, algunos cítricos y las frutas asadas.

Uno o dos todas las mañanas nada más levantarse con un vaso de agua hacen maravillas y además, esta práctica no deja de hacer efecto a lo largo del tiempo. Muchos laxantes acaban dejando de funcionar y creando la necesidad de aumentar la dosis.

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