Comer en época de exámenes

época de examenesHoy me gustaría que repasáramos el problema de las comidas en las épocas de examen o evaluación en los colegios. Lo llamo problema, porque aunque a muchos no les afecta el tema nervios para comer más o menos, si les puede interesar que alimentos nos ayudan a la concentración o a aguantar más horas en la silla sin pensar en salir corriendo. El problema tiene más que ver con los que pierden el sentido de la saciedad o buscan consuelo y distracción en la nevera.

Todavía recuerdo aquellas reuniones en la cocina del piso de estudiantes, en la que nos citábamos todas a la vez para descansar de una panzada de estudiar. Primero quedábamos así, “en dos horas nos vemos aquí para merendar”. La siguiente ya era en una hora y luego las visitas a la cocina podían ser cada cuarto de hora. A por agua, a por un cigarrito (muy de estudiante), hablar por teléfono, etc. Era muy divertido pero arrasábamos la nevera entre siete como hienas en la Sabana africana. Esta práctica tan habitual claramente engorda.

La comida no puede ser una distracción y justificar esto solo sirve para que los chavales crean que tienen razón cuando dejan de estudiar para comer algo. Atención padres, madres y abuelos: No hace falta comer más en exámenes, no hay un esfuerzo calórico especial, al revés. Siempre me dicen, -es que “necesito” picar algo para concentrarme-. Aquí es donde los padres deben saber que no hay justificación. Si aceptamos esto, no solamente cedemos a la tiranía infantil que por tener que estudiar creen que hay que compensarles de algún modo, si no que además enseñamos un hábito muy malo que perdurará en el tiempo.

Durante los exámenes solo nos tenemos que preocupar de garantizar unas comidas que sacien, calienten el estómago, pero resulten ligeras y no den sueño. Y en los descansos, lo mejor es dar un paseo al aire libre. Una vuelta a la manzana o salir a la calle, vale mucho más que un trozo de queso clandestino en una parada de estudio. Despeja y desentumece.

- Comer cada tres horas. Insisto siempre en esto. El descanso con comida será cuando corresponda. Hay que esperar bebiendo agua o infusión “espabilante” tipo té verde.

- Cuando resulte imposible dejar de pensar en comer podemos usar un complemento saciante como el alga espirulina que aparte de proporcionar minerales fundamentales, fija agua en el estómago y sacia.

- Tomar platos únicos a base de pasta integral, arroz integral o legumbres. El arroz o la pasta pueden ir en ensalada. Al ser fresco evita la somnolencia después de comer. Las legumbres deben ir estofadas con verduras y con un yogurt de postre. Así garantizamos el fósforo que es el mineral más interesante cuando hablamos de nutrientes útiles para el estudio.

- Los integrales aportan mucha vitamina B fundamental para un sistema nervioso equilibrado. Ayuda a dormir bien y a controlar los nervios.

- No abusar de la fruta como chuchería. Tiene mucho azúcar. El azúcar pone nervioso, acelera, activa y no es lo que necesitamos. Buscamos ralentizar el gasto energético para estar tranquilos y concentrados.

- No tener chorraditas a mano. Ni caramelos sin azúcar. Los chicles dan gases, pero pueden ser una opción disuasoria del hambre. El aire que se traga con el chicle da sensación de vacío en el estómago. No lo confundamos con el hambre.

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Cómo recuperar el orden dietético y la salud después de los excesos de la Navidad

Recupera tu peso tras los excesos navideñosVamos a empezar el año de verdad, porque seamos sinceros, el año empieza después de Reyes. Los buenos propósitos siempre incluyen el ejercicio, el cambio de hábitos soñados del tipo, me voy a levantar a correr a las 6 de la mañana, el último minuto de la ducha será con agua fría, etc. Aunque con volver al peso que teníamos antes de Navidad y abandonar esa sensación de empacho y alcoholismo pasivo que se sufre en estas fiestas, ya habremos logrado bastante.

Eso sí, hay que hacer este proceso con caridad con el propio cuerpo, porque lo que apetece después de los excesos es simplemente dejar de comer y de beber durante días, aunque la realidad hace que igual nos alivia no cenar un par de días, pero el hambre va a estar ahí y el organismo, que tiene que seguir funcionando, necesitará cosas.

Si hemos seguido algunos de los consejos que tratamos en este blog, llegaremos muy bien y sin empachos excesivos a comenzar el año, pero también es posible que haga falta un poco de limpieza.

- Lo más importante es ordenar de nuevo los horarios. Una toma cada tres horas partiendo del desayuno. Que no falte ninguna.

- Si es necesario, porque hayamos acumulado un hermoso estreñimiento navideño, podemos añadir tres cucharadas soperas de semillas de lino sin remojar, distribuidas a lo largo del día dentro de las comidas. Se toman con agua.

- Desayuno con 2 tostadas y café. Tentempiés cada tres horas con zumo o infusión + fruta.

- Comida y cena. Un plato de hortalizas o verduras, en crudo o cocinadas, que ocupen la mitad del plato. En la otra mitad del plato repartimos una ración pequeña de carne o pescado con una ración semejante de arroz o pasta integrales los dos.

- Seguiremos de este modo durante una semana completa y lograremos lo primero, deshinchar. En tres días, ya lo notaremos. El resto de la semana, se eliminará grasa interna, que dificulta la función digestiva y que es la que sale en las analíticas después de una época de frenesí.

- Muy importante no tomar nada de alcohol durante esa semana. El proceso de limpieza se acelerará considerablemente.

- Durante las tres horas que habrá entre cada toma, solamente beberemos agua. Ni infusiones, ni zumos. Agua.

- A todo esto, debemos añadir un paseo de una hora a muy buen ritmo y sin parar. Como ejercicio es suficiente. Si no apetece apuntarse a un gimnasio, no puede ser excusa para no caminar un buen rato todos los días.

- Si nos portamos bien con el plan, podemos terminar la semana con dos kilos menos y con una sensación de ligereza muy agradable. Vitalidad, control del hambre y ganas de hacer cosas.

Con estos sencillos consejos, vamos a restablecer la salud en pocos tiempo. No hacen falta grandes sofisticaciones depurativas para lograr una sensación de limpieza y pureza de cuerpo y mente. Es más, me atrevería a decir que cuanto más extrema os parezca una dieta de limpieza, más alejada de la salud estará. Tengo comprobado que depurar comiendo, es posible y además es mucho más sano y permanente. Las dietas depurativas radicales, tienen mucho efecto rebote. Cuidado con esto y sobre todo con quien las propone.

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