Propiedades de la faba asturiana

La faba asturiana, amigos. Qué os voy a contar yo sobre esto que no sepáis. Pues cosas de nutrición, que la pobre está muy vilipendiada, por crear un supuesto plato flatulento, graso y fuertísimo. No es para tanto ya que tiene un gran interés nutricional.

Y pensar que antes de traerlas de America, las usaban para alimentar al ganado…¡qué desperdicio!. Poco a poco se fueron haciendo un hueco en la gastronomía europea, y concretamente en Asturias, se hicieron las dueñas y señoras de nuestros tópicos.

A nivel de micronutrientes, la faba asturiana es una estupenda fuente de elementos interesantes:

- Calcio, magnesio y fósforo para una buena salud ósea, un crecimiento armonioso en niños o una sólida estructura en la vejez. Cada 100 gramos obtenemos 143 mg de calcio, 408 mg de fósforo y 141 mg de magnesio.

- Hierro (8,3mg por cada 100 gr de fabas) es ideal para prevenir y tratar la anemia.

- Selenio (3,3 mg), cinc (2,9 mg) y fitoesteroles, tiene propiedades antioxidantes, antienvejecimiento y es un buen controlador del colesterol.

Una de las cualidades más importantes de la faba asturiana es su riqueza en fibra (25 gr por cada 100 gr), que le aporta propiedades cardiosaludables por una razón muy interesante: la fibra. Ésta al favorecer el tránsito intestinal impide que el colesterol se absorba en su totalidad por esto llega menos cantidad a nuestras venas y es más saludable. También, esta alta cantidad de fibra tiene propiedades anticancerígenas y  protectoras del intestino grueso ya que ayuda a eliminar sustancias tóxicas y metales pesados.

Comparando una legumbre seca como es la faba, con una verdura como la judía verde, podemos darnos cuenta de la potencia nutricional de las legumbres.

  • La faba tiene seis veces más proteínas (hasta 24 gr de proteínas por cada 100 de faba).
  • Aporta 333 Kcal cada 100 gramos de faba frente a 31Kcal por 100 gramos de judías verdes. Esto hace que las legumbres sean un alimento muy energético y nutritivo, perfecto para los menús invernales o épocas de mucho desgaste físico.

Los gases que se producen con la fabada se combaten tomando como postre una sencilla infusión de anís e hinojo mezclados a partes iguales.

¿Habéis oído eso de que a las lentejas les va bien el arroz para hacerlas completas a nivel de aminoácidos? Pues a la fabada le falta el aminoácido metionina pero no la lisina. A los cereales al contrario, les sobra metionina pero les falta lisina. Por esto, consejo para vegetarianos; si añadimos un trozo de pan de cereales variados al comer un plato de fabas, obtendremos ese equilibrio de aminoácidos tan deseado.

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Los 5 grupos de alimentos más ricos en calcio

Hoy vamos a repasar los grupos de alimentos más interesantes de cara a mantener las reservas de calcio. Desde reconstruir un hueso roto, a simplemente crecer, regenerar el esqueleto o activar la respuesta muscular, el calcio participa en todos estos fundamentales procesos y no podemos olvidar su importancia.

Os presento los alimentos ricos en calcio englobados en cinco grupos distintos. Para todos los gustos y todas las edades. Dentro de una dieta variada, hay muchas posibilidades de añadir calcio desde los distintos tipos de alimentos.

1.  Grupo Lácteos: los alimentos más interesantes los encontramos en el grupo de los lácteos. En este caso, os indico las cifras de todos, para que veáis como aumenta o disminuye en función de su concentración. Un queso curado bien seco es mucho más rico en calcio que un yogurt. Esta es la idea.

El queso parmesano: 1350mg. Es el alimento más rico de todos.

Queso manchego curado: 1200mg.

Leche de vaca desnatada en polvo: 1300mg.

Queso Gruyere, emmental, roquefort: 560-850mg.

Queso de Burgos: 186mg.

Yogurt: 180-127mg.

Aquí también añadiremos los postres, como los flanes o las natillas, que aportan alrededor de 140mg por cada 100g de alimento.

2. Grupo Verduras: en el grupo de las verduras encontramos las siguientes: Espinacas, col rizada, los berros, las acelgas, los grelos, el cardo y el brécol. La absorción del calcio en estas verduras está algo disminuida por la presencia de oxalatos, pero esto no debe hacernos evitar este tipo de verduras. Simplemente se absorbe una menor cantidad, pero no son perjudiciales como mucha gente piensa. Aquí también debemos tener en cuenta las algas como vegetales de mar, con un gran contenido en calcio. Kombu, hiziki o wakame.

3. Grupo Legumbres: habas blancas, los garbanzos cocidos, las lentejas y la soja. Aportan una media de 130mg por cada 100g.

4. Grupo Frutos Secos: almendras, nueces, avellanas y pistachos. Aportan una media de entre 150 y 240mg por cada 100g. Aquí también incluyo los higos secos, que aportan unos 180 mg. de calcio, que no está nada mal.

5. Grupo Pescados: anchoas, sardinas en aceite, lenguado, salmón, gambas y langostinos. También las vieiras y las ostras son ricas en calcio. Este grupo aporta una media que va desde los 43mg de las sardinas en conserva, hasta los 220mg de los langostinos y gambas.

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7 grupos de alimentos que regulan el tránsito intestinal

Es una pregunta muy habitual, ¿Qué alimentos realmente ayudan a ir al servicio con regularidad?. No nos vale cualquier consejo. La recomendación gratuita de tal o cual laxante, por natural que parezca, puede iniciar una temporada de alternar entre diarrea y estreñimiento que para nada nos beneficia. Cuidado con esto.

Vamos a hablar de alimentos que sí regulan el tránsito intestinal intentando que irriten lo menos posible, ya que lesionar la mucosa intestinal es el enemigo de la regularidad.

  1.  Legumbres

A muchas personas les dan gases. Esto se produce porque saturamos la capacidad de nuestro intestino para neutralizar semejante cantidad de fibra. La solución, en puré muy bien tamizadas o utilizar menos ración en general, que no hace falta comer un plato entero. Con unas cucharadas como guarnición puede ser suficiente.

  1. Cereales integrales

Para el desayuno, en forma de pan, como pasta o arroz integrales. Siempre son un buen complemento.

  1. Verduras y hortalizas

Aportan fibra soluble e insoluble además de tener un efecto saciante.

  1. Semillas de lino y plantago ovata.

Son laxantes a base de gelatinas naturales. Arrastran metales pesados en el intestino. Son los más sanos. Tomando 2 cucharadas soperas de lino con agua dos veces al día, producen una correcta hidratación del intestino y, por consiguiente, mejoran el tránsito. El plantago se consigue en la farmacia.

  1. Frutas desecadas y frutos secos

Cuidado, que a algunas personas les “sueltan demasiado”. Una ciruela claudia en el desayuno es un buen comienzo. Los frutos secos aportan una fibra que no provoca diarreas, pero cuidado con este grupo número 5, que engorda.

  1. Agar agar

Es interesante empezar a utilizar las algas en nuestra dieta. Aportan minerales fundamentales como el calcio, y fibra en abundancia.

  1. Kiwi, algunos cítricos y las frutas asadas.

Uno o dos todas las mañanas nada más levantarse con un vaso de agua hacen maravillas y además, esta práctica no deja de hacer efecto a lo largo del tiempo. Muchos laxantes acaban dejando de funcionar y creando la necesidad de aumentar la dosis.

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10 consejos para una correcta alimentación en la menopausia

Una mujer menopáusica es una señora estupenda que ronda los 50. Hay muchos mitos destructivos que intentan hacernos creer que se engorda con el aire, que se arruga todo y que la torpeza invade los movimientos, pero es todo mentira. Ni todas tienen sofocos, ni todas se descalcifican, ni todas engordan. La alimentación ayuda a mantener la hidratación de la piel, el peso adecuado, los huesos sólidos y una forma física estupenda.

Es cierto que la menopausia afecta a la forma de engordar. La grasa se acumula en nuevos lugares que no gustan nada, pero se puede adelgazar sin problemas. Esos kilos no se quedan ahí, si una no quiere.

  • Cuando aparece la ansiedad por dulces en la menopausia es indicativo de que necesitas mayor cantidad de hidratos de calidad. Añade una pequeña cantidad de arroz, pan y pasta integrales en todas tus comidas sin miedo a engordar. Añade ejercicio físico, que relaja.¡
  • Pueden empezar a aparecer picos de tensión en mujeres con buena musculatura y facilidad para retener líquidos. Para evitar esto, toma pocos crudos, cocina los alimentos y reduce todo lo que puedas la ración de proteínas, sobre todo, controla el jamón serrano y el queso. Gran vicio menopáusico.
  • En ocasiones, la copa de vino con las comidas afecta a algunas mujeres bloqueándoles la pérdida de peso y dando sensación de hinchazón generalizada aún pesando lo mismo. Déjalo para los fines de semana.
  • Toma isoflavonas de soja si tienes sofocos, funcionan muy bien y no cuesta nada tomarlas.
  • El calcio se puede añadir en más formas que solo lácteos. Algas, brécol, almendras, garbanzos, acelgas, etc. El furor por los lácteos es muchas veces uno de los causantes de la hipertensión, la obesidad y la retención de líquido.
  • El queso que más calcio tiene en el menor trozo posible es el parmesano y el grana padano, dos denominaciones italianas que encuentras fácilmente en el supermercado. Toma una medida equivalente al tamaño de un dedo gordo al día, y estarás añadiendo un buen complemento a tu dieta.
  • Si tienes tendencia familiar a la artritis y la artrosis por parte de tus parientes mujeres, debes saber que durante la menopausia esta tendencia se agrava. Insisto en la reducción de las raciones de proteínas, ya sean de carne, pescado, huevos o lácteos.  Ojo también con abusar de las legumbres. Dos veces por semana será suficiente y siempre estofadas con verduras, sin añadirles proteína animal.
  • Bebe agua en forma de infusiones tipo kukicha o bancha. Mejoran la absorción de calcio y no contienen excitantes.
  • Toma una caja de vitaminas para el pelo y las uñas cada seis meses. Los minerales para los huesos y para el pelo compiten entre si y es interesante hacer aportes frecuentes.
  • Si aparece la depresión por los desajustes hormonales, pide ayuda a tu médico. No esperes a que se te pase sola metida en casa comiendo bombones. Ponte en marcha ya.

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Qué debemos saber sobre la hipertensión

La tensión sube sin avisar. Un día cualquiera, alguien con bata blanca haciéndote un reconocimiento médico de empresa, te anuncia que tienes la tensión alta y ha llegado el momento de saber qué es y cómo cuidarte a partir de ahora.

Este solo es un ejemplo de la forma más común de enterarse, pero muchas personas lo descubren de mala manera. Por ejemplo, un subidón de tensión que les hace ir al hospital o pasear durante meses un “mareillo” extraño que acaba con una visita al médico y llegando al mismo punto, la hipertensión arterial.

El sistema circulatorio funciona como un ingenio de fontanería complejísimo, que cuando recibe un volumen de líquido mayor del que debiera soportar, se colapsa, funciona mal y se estanca. Esto provoca que el corazón, que es la bomba que dirige al líquido con la fuerza suficiente como para llegar a todas partes, desarrolle un trabajo insoportable musculándolo, haciéndolo más grande, más torpe y más cansado. Tiene que durarnos toda nuestra larga esperanza de vida y este es nuestro objetivo: quitarle trabajo al corazón para vivir más ligeros y sanos.

Hay una hipertensión esencial que aparece porque nos ha tocado en la lotería genética. Hay que medicarse sin falta. Habla con tu médico si este es tu caso y andas por ahí tan ricamente esperando a que se corrija. Madres de 60 y tantos muy cabezotas con este problema, haced el favor de ir al médico. La relajación no lo puede todo.

Existe otro tipo de hipertensión a la que podemos aplicar medidas nutricionales muy prácticas:

  • Si te ha subido la tensión al aumentar de peso. Debes plantearte bajar urgentemente.
  • Reduce la sal. Recuerda que el sodio también está en las conservas y en hortalizas muy dietéticas como el tomate. Mira las etiquetas. Busca que los valores de sodio sean mínimos. Utiliza limón, vinagre o ajo para aderezar las comidas y verás qué rápido te acostumbras.
  • La parte más importante. Los alimentos de origen animal como los lácteos, la carne, el pescado, embutidos, etc., contienen sodio en su composición, agua y proteínas en abundancia, que todo junto, deja el campo sembrado para la hipertensión. Reduce las proteínas al mínimo y sobre todo reduce la ingesta de lácteos. Si acaso, algo de yogur, pero mucho cuidado con pasarse con el queso.
  • Las legumbres son muy buenas pero debes cocinarlas estofadas con el propio jugo de las verduras. No utilices caldos de carne ni añadas embutidos para darle sabor. Son sales concentradas que no colaboran para eliminar el líquido excesivo del cuerpo.
  • Controla el uso de antiinflamatorios tipo ibuprofeno. Hacen retener líquidos y, por lo tanto, afectan negativamente a la tensión. El paracetamol no produce estos efectos. Es una alternativa.

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Las proteínas de origen vegetal

A muchos les sonará raro, pero es así. Existen las proteínas vegetales que no proceden de ningún alimento de origen animal.

Esto significa que se puede tener un aporte muy completo de proteínas en ausencia de pescado, carne, huevo o lácteos.

Los vegetales ricos en proteínas vienen acompañados de otras propiedades interesantes, como una gran riqueza en vitamina y minerales.

Repasemos dónde encontrarlos, cuáles son los mejores ejemplos y sus propiedades.

Cereales:

  • Mijo. Magnesio, potasio, fósforo y vitamina B3.
  • Arroz integral. Calcio, hierro, fósforo, zinc, manganeso, ácido fólico y vitamina B3, B5 y B6.
  • Avena. Calcio, magnesio, hierro, fósforo, manganeso, vitamina B5, ácido fólico y silicio.
  • Centeno. Todos los elementos anteriores más vitamina E.
  • Quinoa. El arroz azteca. Mismas propiedades que el mijo, un sabor muy suave y agradable.

 Legumbres:

  • Garbanzos. Excelente fuente de proteínas con una composición muy completa.
  • Soja. Contiene todos los aminoácidos esenciales, aparte de su capacidad para prevenir los problemas de la menopausia.
  • Lentejas. Neutraliza los residuos musculares que produce el deporte.

 Frutos secos:

  • Almendras. Muy ricas en calcio.
  • Sésamo. La bomba nutricional. Todos los elementos que aporta el arroz integral más omega 3 y omega 6.
  • Pipas de calabaza y girasol. Ayudan a eliminar los parásitos intestinales.

 Algas:

  • Espirulina. Proteína perfecta. Contiene fósforo, hierro, sodio, vitamina B3, ácido graso gamma linoleico y betacaroteno.
  • Wakame. Muy rica en calcio.

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