Disfruta de la variedad de verduras congeladas marca Alimerka

Ahora que ya conocemos que los congelados son saludables y prácticos, vamos a conocer las verduras más nutritivas que nos ofrece la marca Alimerka en este formato. Os cuento sus propiedades para que recordéis el interés que tiene el añadir este tipo de alimentos como guarniciones de todos vuestros platos.

Espinacas. Presentan multitud de propiedades terapéuticas: son laxantes, combaten los problemas de transito intestinal. Tambien son remineralizantes y ricas en antioxidantes. Nos protegen de los radicales libres y se asocian a una función protectora frente algunos tipos de cáncer. Son revitalizantes ante la fatiga y antianémicas: 100 gramos de espinacas contienen 2,70mg de hierro, una cantidad bastante considerable. Cuando se publicó el estudio americano que daba a conocer la cantidad de hierro que aportan las espinacas a finales del siglo XIX, hubo un error. Se le atribuyó una cantidad diez veces superior a la que realmente tiene y por esto, la espinaca adquirió una fama irreal. Ya sabéis, lo de Popeye y todo esto.

Judía verde. Presentan una buena cantidad de fibra y son fuente de vitaminas A, B y C. Son muy digestivas, depurativas y desintoxicantes. También son adecuadas para las dietas de adelgazamiento porque sólo aportan 30Kcal por cada 100g. Las de Alimerka están buenísimas.

Guisantes. Son muy nutritivos y saciantes. Tienen vitaminas A, B, C, E y K, y minerales como el hierro, fósforo, potasio, selenio y zinc. Además son desintoxicantes y disminuyen el nivel de colesterol.

Cebolla. Las cebollas son muy mineralizantes y bajas en calorías. 42cal. por cada 100 gramos. Son diuréticas y mejoran la tensión en los hipertensos. Son antibióticas, antisépticas y desintoxicantes. Ayudan a eliminar mucosidad, propiedad que llamamos expectorante. Reducen la tos y los espasmos del asma.

Brécol. Aporta unas 35 Kcal por cada 100 gramos. Es rico en potasio y diurético, perfecto para evitar la retención de líquidos. Contiene calcio, fósforo, hierro, magnesio, sodio y vitaminas del grupo B, C, E y K.  Es un perfecto antianémico, ya que contiene 0,73mg de hierro por cada 100gr que junto a la vitamina C tan abundante que aporta. Es muy revitalizante por la gran variedad de minerales y vitaminas que aporta. También depurativo y rico en antioxidantes. El de Alimerka está muy tierno y sabroso.

Coliflor. Es muy saciante por su contenido en fibra y rica en potasio, fósforo, calcio y zinc. Favorece las secreciones hormonales y es baja en calorías: Solo 25cal por cada 100 gramos. La de la marca Alimerka está muy rica.

Acelgas. La acelga tiene muy pocas calorías solo 19cal por cada 100 gramos por lo que se utiliza mucho en dietas de adelgazamiento. Es muy rica en calcio, potasio y hierro. Por su contenido en este mineral, (1,8 mg por cada 100 gramos de acelga) permite tratar y prevenir las anemias. También es una buena fuente de vitamina A, C, K y ácido fólico (14µg/100g). Esto la hace un alimento estupendo para mujeres embarazadas o que se estén preparando para ello. Además tiene propiedades laxantes, depurativas y diuréticas.

Alcachofas. Tienen fósforo, potasio, hierro, magnesio, manganeso y vitaminas A, B1, B2, ácido fólico y vitamina C. Debe su sabor ácido a un principio activo llamado ciarina, que incrementa la secreción biliar y la irrigación del hígado, ayudando a la eliminación de toxinas. Es rica en fibra, abre el apetito, es digestiva, evita las flatulencias y contiene muy pocas calorías. (Solo 47cal por cada 100 gramos)

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Pasar la Navidad sin engordar es posible

Muy posible. Es más fácil de lo que parece y no es necesario hacerse el enfermo para evitar excesivas reuniones gastronómicas. La solución pasa por planificar los extras. Participar a tope siempre que decidamos hacerlo y continuar con una rutina saludable cuando no haya nada especial que nos la modifique. Os invito a repasar unos consejos que os ayuden a llegar a enero cómodamente.

La primera recomendación interesante, aunque parezca rara, es preparar un calendario, y cada uno el suyo, para organizar visualmente los planes navideños. Hay personas que empiezan las juergas a principios de diciembre por cenas o comidas de empresa, aunque lo común es pensar en Nochebuena como el primer planazo. Estas pautas os pueden ayudar a controlar.

• Debemos marcar en el calendario, contando desde la primera cena de empresa o reunión de amigos, las reuniones importantes e ineludibles y contarlas para conocer el número. Desde ese día, contaremos las semanas que restan hasta el 7 de enero.

• Cada semana tiene 7 días con 3 comidas por día. Desayuno, comida y cena. Es decir, 21 comidas a la semana, 63 en las tres semanas que dura la Navidad. Si hacemos de fiesta 15 comidas, nos quedan 48 que podremos hacer perfectamente ligeras y saludables. Este pensamiento es fundamental para darnos cuenta de la cantidad de momentos en los que no hay nada especial y podemos aliviar a nuestro aparato digestivo de procesos difíciles.

• De nada sirve no comer después de hacer un exceso, siempre es mejor cenar una crema de verduras y un yogurt tras una comida larga y copiosa a mediodía, que quedar en ayunas pensando que hacemos bien.

• Si vas al gimnasio, aprovecha el día después de una reunión navideña para hacer ejercicios anaeróbicos y fijar proteína en tu musculatura. El exceso de nutrientes es muy útil para muscular.

• Los vinitos y vermuts que se hacen en algunas reuniones, si luego terminan en casa cenando normal, no creas que es inútil hacer una cena sana y ligera, “….total, ya comí pinchos, patatitas y mil tonterías con el vino o la cerveza…”. Siempre que puedas, come bien. Verduras en caliente con poca proteína y algún hidrato de carbono, tu cuerpo lo agradece y a la mañana siguiente, te despertarás deshinchado y a gusto.

• Recuerda que siempre estás a tiempo de mejorar. Siempre hay una nueva oportunidad de volver a estar bien y es en la siguiente comida, tres horas después del exceso.

 

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Cómo guardar y tratar las frutas y verduras para que no pierdan propiedades

Conservar, exprimir, congelar, cocer y calentar en microondas

Todos sabemos que las frutas y verduras pierden vitaminas y minerales cuando se manipulan, pero ¿hasta qué punto pueden llegar a perder sus propiedades?.

Popularmente se cree que durante el troceado o pelado para comer en fresco frutas y verduras, ocurren procesos químicos que perjudican sus propiedades hasta dejarlas sin nutrientes. También se cree que el cocinado, en general, produce que estos alimentos tan ricos en propiedades queden reducidos a una estructura fibrosa sin interés.

Pues no es así. En este post veremos cómo manipular, conservar y calentar las frutas y verduras para que sigan siendo alimentos súper nutritivos.

Cómo afecta el almacenamiento y la manipulación en fresco. Pelar, lavar, trocear y exprimir frutas y verduras. Zumos y ensaladas.

La temperatura a la que se almacenan las frutas y verduras influye sobre la capacidad de iniciar su deterioro al empezar a fermentar o a pudrirse. Solo con pasar de temperatura ambiente a unos 10 – 12 grados en frío, ya conseguimos evitar la mitad del deterioro y, esos alimentos, seguirán siendo muy interesantes para el consumo. Lo más recomendable es colocarlas en la parte más templada de la nevera.

Concretamente, solo los plátanos, las frutas tropicales, los tomates, los pepinos y las manzanas deben almacenarse en frío por debajo de los 10 grados para conservarse adecuadamente.

Al pelarlas, retiramos parte de la fibra y algo de vitaminas C, B1 y ácido fólico, pero nunca en su totalidad. Esto significa que esa famosa frase de que lo bueno de la fruta está en la piel, finalmente no es cierta.

Exprimir zumo de naranja. ¿Qué pasa con la vitamina C?

Existe la errónea creencia de que se pierde la vitamina C rapidísimo si se exprime el zumo y se deja a temperatura ambiente. No es así. Tendríamos que calentarlo a 120 grados para disminuir la presencia de esta vitamina. Por lo tanto, en la manipulación normal, no hay problema de pérdida. Se puede tardar horas en tomarlo y seguirá aportando vitamina C en abundancia.

La congelación

La congelación es un proceso que no afecta prácticamente al contenido en nutrientes de los alimentos. La industria alimentaria, antes de la congelación, realiza un escaldado de las verduras para inactivar las enzimas que inician el deterioro y, de esta forma, prolongar la estabilidad y mantener su contenido de nutrientes. Esto disminuye ligeramente el nivel de vitaminas B1 y C, pero puede aumentar la disponibilidad de vitaminas, como las vitaminas A y E.

La cocción

La cocción disminuye el contenido de fibra y vitamina C, pero mejora la disponibilidad y los efectos positivos del licopeno, de los carotenoides y del ácido fólico. Si añadimos un chorrito de aceite, todavía se absorben mejor estos nutrientes tan importantes.

Los nutrientes de las frutas y verduras que se quedan en el alimento después de la cocción son minerales como el hierro, el cobre o el calcio, pero también permanecen íntegramente los macronutrientes como las proteínas, los carbohidratos y las grasas.

Las vitaminas más sensibles a las altas temperaturas son las vitaminas C, B1, B6 y el ácido fólico, y pueden ser destruidas completamente en la cocción doméstica. Por eso es tan importante complementar la dieta con frutas y verduras frescas para compensar estas perdidas. En cuanto a los aminoácidos esenciales, la lisina es el menos estable al calor y hasta el 40% puede ser destruido en la cocción doméstica, pero como la ingesta de proteínas en España es muy elevada, no hay que preocuparse por complementarlo.

Calentar al microondas

Aunque este método gusta poco o nada a los más puristas en nutrición, como vegetarianos o macrobióticos, yo siempre predico que es mejor hacer las cosas medio bien a no hacerlas.

Esto lo digo porque hay personas que queriendo hacer perfectas las cosas en su alimentación, deciden que o lo hacen muy bien, o no lo hacen. Y en nutrición esto no vale.

Es mejor, calentar en un microondas un plato precocinado, que no comer nada y quedar en ayunas. Por eso, el que no tenga creencias que le hagan pensar que el microondas es malo, que lo use tranquilamente. Yo lo uso muy poco tiempo, pero a diario.

Los métodos rápidos para cocinar, que utilizan altas temperaturas y tiempos cortos como el microondas, producen menos pérdidas de nutrientes que los métodos de mayor duración. Además, el hecho de no poner el alimento en contacto con agua que pueda diluir sus propiedades, es mucho mejor. Por eso, los alimentos conservan los nutrientes intactos. Es muy similar a la cocción al vapor.

Es importante recordar que, para el microondas, no podemos recomendar la mayoría de recipientes de comida para llevar, como botellas de agua o plásticos elaborados como envases de margarinas, yogures, etc. Hay que utilizar preferentemente cristal o materiales especiales para microondas.

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Beneficios de las verduras de otoño

Hoy repasaremos las propiedades más destacadas de algunas de las verduras que encontramos en esta época del año en la que nuestro organismo nos pide calor, guisos completos, energía y vitaminas protectoras. Las distribuyo por grupos desde el punto de vista alimenticio y no botánico. Esto es, busco cualidades en común que nos permitan recordar mejor sus propiedades.

Alcachofas: Tienen la capacidad de proteger al hígado, ayudándolo a metabolizar las grasas con mayor facilidad  y regenerando en cierta medida sus estructuras. Lo de que adelgaza, vamos a dejarlo. Tenemos que empezar a olvidar esa imagen que ofrecen muchos remedios mágicos para adelgazar que presentan productos a base de alcachofa que actúan como si tomásemos un chupito de Fairy.  No funciona así.

Acelgas, grelos y espinacas: Son las llamadas verduras de hoja verde que aportan hierro en forma vegetal, fibra de calidad y calcio. La única pega: contiene unos elementos químicos llamados oxalatos, que dificultan en cierta medida la absorción correcta de estos nutrientes, pero aun así, siguen siendo muy interesantes.

Berenjenas, calabaza y zanahorias: Estas son las verduras que aportan más cantidad de betacarotenos que protegen la piel, la visión y ralentizan el envejecimiento celular. Son saciantes y generan calor interno, que nos viene muy bien en esta época.

Coles de bruselas, lombarda, coliflor y repollo: Estas verduras equilibran a la perfección su capacidad saciante con la presencia de vitaminas protectoras de las defensas. Aportan gran cantidad de vitamina C.

Endibias, escarola, lechugas y apio: Estas son las verduras que podemos tomar en crudo con mayor asiduidad ya que sus fibras son asimilables aun sin cocerlas. Esto nos da una buena oportunidad de adquirir sus nutrientes puros. La escarola es la llamada lechuga de invierno que aporta más saciedad y menos gases de digestión.

Cardo: Es una verdura perfecta para guisar o saltear con una pequeña porción de proteína. Aporta muchísima agua, potasio y fibra. Si no la has probado, hazlo cuanto antes. Tiene un sabor muy suave, nada amargo y combina con todo.

Cebollas y puerros: Estos dos vegetales son los que más capacidad tienen para ayudar al organismo a eliminar el  exceso de líquido. Cuando sientas hinchazón de piernas o retención general, no olvides añadirlas.

Nabos, patata y boniato: Los tubérculos que acompañan nuestros guisos y potajes. Espesan, aportan cuerpo para aliviar rápido el hambre, añaden vitamina C, potasio y acido fólico.

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Los 5 grupos de alimentos más ricos en calcio

Hoy vamos a repasar los grupos de alimentos más interesantes de cara a mantener las reservas de calcio. Desde reconstruir un hueso roto, a simplemente crecer, regenerar el esqueleto o activar la respuesta muscular, el calcio participa en todos estos fundamentales procesos y no podemos olvidar su importancia.

Os presento los alimentos ricos en calcio englobados en cinco grupos distintos. Para todos los gustos y todas las edades. Dentro de una dieta variada, hay muchas posibilidades de añadir calcio desde los distintos tipos de alimentos.

1.  Grupo Lácteos: los alimentos más interesantes los encontramos en el grupo de los lácteos. En este caso, os indico las cifras de todos, para que veáis como aumenta o disminuye en función de su concentración. Un queso curado bien seco es mucho más rico en calcio que un yogurt. Esta es la idea.

El queso parmesano: 1350mg. Es el alimento más rico de todos.

Queso manchego curado: 1200mg.

Leche de vaca desnatada en polvo: 1300mg.

Queso Gruyere, emmental, roquefort: 560-850mg.

Queso de Burgos: 186mg.

Yogurt: 180-127mg.

Aquí también añadiremos los postres, como los flanes o las natillas, que aportan alrededor de 140mg por cada 100g de alimento.

2. Grupo Verduras: en el grupo de las verduras encontramos las siguientes: Espinacas, col rizada, los berros, las acelgas, los grelos, el cardo y el brécol. La absorción del calcio en estas verduras está algo disminuida por la presencia de oxalatos, pero esto no debe hacernos evitar este tipo de verduras. Simplemente se absorbe una menor cantidad, pero no son perjudiciales como mucha gente piensa. Aquí también debemos tener en cuenta las algas como vegetales de mar, con un gran contenido en calcio. Kombu, hiziki o wakame.

3. Grupo Legumbres: habas blancas, los garbanzos cocidos, las lentejas y la soja. Aportan una media de 130mg por cada 100g.

4. Grupo Frutos Secos: almendras, nueces, avellanas y pistachos. Aportan una media de entre 150 y 240mg por cada 100g. Aquí también incluyo los higos secos, que aportan unos 180 mg. de calcio, que no está nada mal.

5. Grupo Pescados: anchoas, sardinas en aceite, lenguado, salmón, gambas y langostinos. También las vieiras y las ostras son ricas en calcio. Este grupo aporta una media que va desde los 43mg de las sardinas en conserva, hasta los 220mg de los langostinos y gambas.

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7 grupos de alimentos que regulan el tránsito intestinal

Es una pregunta muy habitual, ¿Qué alimentos realmente ayudan a ir al servicio con regularidad?. No nos vale cualquier consejo. La recomendación gratuita de tal o cual laxante, por natural que parezca, puede iniciar una temporada de alternar entre diarrea y estreñimiento que para nada nos beneficia. Cuidado con esto.

Vamos a hablar de alimentos que sí regulan el tránsito intestinal intentando que irriten lo menos posible, ya que lesionar la mucosa intestinal es el enemigo de la regularidad.

  1.  Legumbres

A muchas personas les dan gases. Esto se produce porque saturamos la capacidad de nuestro intestino para neutralizar semejante cantidad de fibra. La solución, en puré muy bien tamizadas o utilizar menos ración en general, que no hace falta comer un plato entero. Con unas cucharadas como guarnición puede ser suficiente.

  1. Cereales integrales

Para el desayuno, en forma de pan, como pasta o arroz integrales. Siempre son un buen complemento.

  1. Verduras y hortalizas

Aportan fibra soluble e insoluble además de tener un efecto saciante.

  1. Semillas de lino y plantago ovata.

Son laxantes a base de gelatinas naturales. Arrastran metales pesados en el intestino. Son los más sanos. Tomando 2 cucharadas soperas de lino con agua dos veces al día, producen una correcta hidratación del intestino y, por consiguiente, mejoran el tránsito. El plantago se consigue en la farmacia.

  1. Frutas desecadas y frutos secos

Cuidado, que a algunas personas les “sueltan demasiado”. Una ciruela claudia en el desayuno es un buen comienzo. Los frutos secos aportan una fibra que no provoca diarreas, pero cuidado con este grupo número 5, que engorda.

  1. Agar agar

Es interesante empezar a utilizar las algas en nuestra dieta. Aportan minerales fundamentales como el calcio, y fibra en abundancia.

  1. Kiwi, algunos cítricos y las frutas asadas.

Uno o dos todas las mañanas nada más levantarse con un vaso de agua hacen maravillas y además, esta práctica no deja de hacer efecto a lo largo del tiempo. Muchos laxantes acaban dejando de funcionar y creando la necesidad de aumentar la dosis.

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