Cómo mejorar la absorción del hierro

alimentos para mejorar la absorción del hierroPara muchas mujeres es un clásico. Tomar hierro de vez en cuando porque no hay forma de mantenerlo en un límite adecuado. Cansancio, caída del cabello, “no me llega el aire”, y todo lo demás. Pero con la vida que llevamos y lo mal que se come en ciertos grupos de población, es muy normal que cualquier persona pueda tener algo de anemia en algún momento de su vida y con el complemento que nos da el médico, a veces no es suficiente.

El tópico de estar a dieta y tener anemia como si fuera un tándem no es cierto. Sí, sucede que algunos organismos, que ya estaban justitos de hierro, cuando empiezan un cambio de alimentación, lo acusan rápidamente, pero os podría decir que solo un 5-7% de los pacientes pueden desarrollar una ligera anemia por causa de la dieta. No más.

Para conocer el mundo del hierro y la riqueza en los alimentos, debemos saber que existen dos tipos de hierro: Hemo y no hemo.

  • Hierro Hemo: Proviene de los alimentos de origen animal. Vísceras, carnes, pescados y mariscos como almejas u ostras. El huevo es una excepción, ya que el tipo de hierro que posee en su yema es del tipo no hemo, aun siendo de origen animal.
  • Hierro no hemo: Procede del mundo vegetal, las legumbres, verduras de hoja verde, frutos secos o cereales enriquecidos.

Para nosotros, el mejor y más asimilable es el hierro hemo. Pero el hierro no hemo, tiene muchísima importancia ya que si tenemos una alimentación rica en vegetales, tendremos mucha presencia de este tipo de hierro en nuestra digestión y para aprovechar la ocasión de asimilarlo, debemos estar preparados.

Seguramente habéis oído hablar de las sustancias antinutritivas o las interacciones fármaco-nutriente, pues son la forma de llamar al obstáculo químico que se produce cuando mezclamos alimentos con minerales o vitaminas no compatibles para la absorción, esto es, se encuentran en el estómago al comerlos, se unen formando una piedrita microscópica, y se van por las cacas sin remedio.

Esta es la razón por la cual cuando nos recetan un hierro de farmacia nos dicen que no lo tomemos a la vez que el café con leche o los lácteos en general. El té, el café, los lácteos, alimentos ricos en oxalatos, etc.

¿En qué condiciones se absorbe mejor el hierro?

  • En medio ácido. Cuando tomamos un complemento de hierro o hacemos una comida ideal por su riqueza, debemos añadir algún alimento que acidifique esa digestión. Fruta cítrica, zumo de naranja, fresas, kiwi.
  • Añadimos algún alimento rico en proteínas. Si tomamos un filete de hígado para subir el hierro, éste ya tiene proteínas. Es un alimento perfecto para la causa, pero si estamos usando un complemento y tomamos un plato de arroz con verduras, intentaremos añadir una pequeña porción de proteína animal. Tacos de jamón, un poco de atún, etc.

Un plato ideal para absorber el hierro

  • Lentejas estofadas con pimientos verdes.
  • Hígado rebozado y con unas gotitas de limón.
  • Fresas.
  • Para beber, un zumo de naranja en vez de agua.

deja tu comentario

Comentarios (1)

Qué podemos hacer cuando no nos gustan muchos alimentos

que podemos hacer cuando no nos gustan muchos alimentosParece un terrible problema si es que se quiere hacer una dieta sana y  contamos con un hándicap como este. No te gustan las verduras, varios pescados, el queso, etc. Una lista interminable de detallitos alimenticios que tienen que ser por fuerza eliminados y todo esto decorado con capricho y obstinación. No me gusta y punto. ¿Pero si no lo has probado? Sé que no me va a gustar. Vale.

Cuando en la consulta hablamos de alimentos e indagamos en los gustos de cada cual, me encuentro normalmente con tres grupos.

a) Alimentos que nos encantan.

b) Alimentos que no nos hacen mucha gracia pero no nos morimos de asco por comerlos ni mucho menos.

c) Alimentos que nos dan una horrible repugnancia o sientan fatal y por una de estas dos razones se descartan.

Las personas que rechazan varios tipos de alimentos, suelen hacer una distinción exclusivamente entre dos grupos: los que me gustan y los que no. Pero para aprender a comer, tenemos que trabajar con los alimentos que gustan y también los que no me rechiflan o no me dan más, como decimos en Asturias. Rechazaremos por supuesto, los que se han probado y realmente son repulsivos para la persona. No es cuestión de torturar a nadie.

El aprendizaje más urgente consiste en que va a haber días en los que la comida que nos toca, no nos vuelva locos de alegría y otros en los que disfrutaremos mucho más porque coincide que es un plato que nos encanta. No se puede pretender que siempre sea una fiesta. Esa manía de creer que siempre me tiene que encantar todo lo que coma, hace que haya personas de 40 que coman fatal y no puedan salir de casa. Deben olvidar ese cariño de abuela mal entendido que consistía en darnos lo más riquísimo para que siempre nos encantara la comida. Precioso, pero nada práctico para la vida. La mía también lo hacía, por eso lo sé.

Para llevar esto a la práctica, os propongo unas claves. Lo más importante es que contemos con el interés de la persona que desea aprender a comer y probar alimentos nuevos. Darle una oportunidad para que les sorprendan.

- Diseñamos un menú para todos los habitantes de la casa, que además resuelva la compra de la semana al crear fácilmente un listado.

- Incluimos alimentos al gusto de todos. No vale que la familia se resignen para adaptarse al “especial”. Aunque tendrá también en cuenta sus preferencias, pero nada de diseñar un menú para “el chiquillo/a de 40”

- Por supuesto, los alimentos, que producen un rechazo horroroso, no se toman. Es cuestión de aprender, no de sufrir.

- Es importante que las personas que están sentadas a la mesa, comenten su parecer ante el plato en cuestión. Me gusta poco, me gusta más con tomate, etc. De esta forma, el mal comedor descubrirá que todos comemos habitualmente de una forma práctica y adaptable. No se busca solamente el placer. Toca esto y por salud, por variedad o por la razón que sea, hay que comerlo. Es lo que hay.

- Con añadir o probar un alimento nuevo a la semana, será suficiente.

- Un mensaje para el mal comedor. Los sabores nuevos que descubras y te gusten, son un logro para ti, no para la persona que lleva toda tu vida presionándote para que comas. Ganas en libertad, disfrute e independencia. La rebeldía aquí no tiene sentido y por desgracia es muy común. Con tal de no darle el gusto a mi madre de verme comer no se qué….

deja tu comentario

Comentarios (1)

10 pasos básicos para mejorar tu alimentación y tu peso

como adelgazarQueremos empezar por algún sitio, ¿pero no sabemos por dónde? No hay problema. Vamos dando pasos, uno a uno, sobre lo prioritario a la hora de mejorar la gestión de nuestra vida alimenticia. Mejora la organización, la despensa, la cocina, la economía y el peso.

1. Preparamos un menú para quince días donde aparezcan claramente las 5-6 tomas. Una cada tres horas sin fallo.

2. Comprar sin miedo productos precocidos y congelados como verduras, legumbres, pescados o carnes. Lo importante es tener un buen plan. No hace falta que todo sea ecológico, fresquísimo y fantástico. A veces se puede y a veces no.

3. Los alimentos proteicos, carnes, pescados y lácteos, (también yogures…)  solamente aparecen en las comidas y en las cenas.

4. En cada plato de comida o cena, tendremos una parte animal, una parte vegetal y otra a base de hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, legumbre, etc.). A partes iguales en volumen.

5. Si queremos adelgazar, pondremos la palma de nuestra mano para medir la carne y el pescado, usaremos el ojo para calcular el mismo volumen de hidrato de carbono y abusaremos de las verduras como guarnición.

6. Durante las tres horas que transcurren entre tomas, solo beberemos agua, si es que tenemos sed. Nada de cafés, infusiones o zumos, sin horario.

7. Vamos a ampliar un poco el movimiento que realizamos al día. Si podemos andar un ratito más, mejor. Las escaleras, la cuesta, el tramo más largo, etc. Cualquier sorpresa o novedad que le demos a nuestro organismo, es un acicate para gastar más energía y por lo tanto, adelgazar.

8. Si nos quedamos con hambre en las comidas, aumentamos la cantidad de verduras pero cocinadas. Aportan más saciedad en el momento y a lo largo del tiempo.

9. Los caprichos, las pitanzas, el comadreo con vino y esas reuniones semanales, las dejamos exclusivamente para esos momentos. Intentamos hacer nuestro plan de forma tenaz, de lunes a viernes por la tarde y a partir del fin de semana, escogemos un par de momentos para comer a gusto lo que queramos, sin dar explicaciones. Si continuamos con nuestro plan inmediatamente después del extra, el organismo se reorganiza sin ningún problema y se deshace del exceso rápidamente.

10. Seamos constantes. Damos tiempo al cuerpo a adquirir un nuevo ritmo. Mínimo quince días de orden para ver los efectos. Los beneficios serán tener más energía, más ganas de hacer ejercicio, dormir mejor, un humor más constante y perder entre 3-4 kilos en un mes sin despeinarse.

deja tu comentario

Comentarios (2)

La congelación es buena: conoce sus claves

como se congelan los alimentosParece que cuando escuchamos que un alimento es congelado, creemos que es peor que el fresco y por lo tanto, debemos evitarlo. No es así. Cuando en nuestra casa cocinamos unas lentejas para varios días, es mucho mejor congelar las raciones que no vamos a tomar, que comer lentejas varios días seguidos por evitar su congelación pensando en comer más sano. Cada día que pasa, aumentan exponencialmente el número de microorganismos y bacterias que degradan el alimento, por eso, la opción de congelar y frenar este proceso, es lo mejor. Además mejoraremos la variedad en nuestra dieta.

La congelación sirve para evitar la proliferación de los microorganismo que estropean el alimento. Los productos alimenticios, por su composición, tienen mayor o menos rapidez en su degradación. Por ejemplo, una fruta puede permanecer intacta unos días, pero los deshechos del centollo que nos acabamos de comer, comienzan a oler en unas pocas horas. Si os dais cuenta, el contacto con el aire es lo que dispara el proceso de degradación. Un alimento protegido del aire con el envasado y ultracongelado dura meses. En algunos casos, la proliferación de las bacterias que estropean el alimento es algo deseado, pues da lugar a los productos que estamos buscando. Queso, yogurt, fermentados, etc. Pero en ningún caso, estamos buscando una fermentación de nuestros garbanzos con bacalao, ni aceptamos el moho en un filete de pescado. En un queso, seguramente no nos importa. Se lo quitamos y a vivir.

Con todo esto, quiero llegar a la clave del prejuicio que muchas personas tienen sobre este tema. La congelación es un método de conservación fundamental para la gestión correcta de la alimentación en una casa. Otra cosa es que los productos congelados nos connoten baja calidad y pachangueo alimenticio por culpa de algunos alimentos precocinados que, en su día, fueron los primeros reyes de la congelación industrial. Las patatas congeladas tipo hamburguesería, los nuggets y todo tipo de varitas de pescado que en sus comienzos no prometían demasiada calidad. Pero la variedad de congelados es amplísima. El pescado ultracongelado de marcas líderes, las verduras o las marcas expertas en congelados, saben que el público exige calidad y cuidan sus productos de la forma más adecuada.

Las profesionales que se encargan del proceso de congelación, saben que existen unas claves fundamentales para que los congelados mantengan su calidad desde el primer momento hasta que llega a nuestras casas. A esto se le llama puntos críticos. El alimento viaja en una cámara frigorífica desde su origen y al llegar al supermercado, un empleado rápidamente introduce los productos en sus congeladores para que no haya ni el más mínimo cambio de temperatura. Cuando nosotros compramos el producto, debemos llevarlo a casa deprisa, sin descongelarse porque entonces romperíamos la cadena de frío y comienza aquí la degradación. Se despiertan las bacterias que ya tenía y añadimos las que adquiere en contacto con el aire al descongelarse. Hay que comerlo ya sin esperar y por supuesto, sin volver a congelarlo, porque ya estaríamos perdiendo seriamente la calidad en sus proteínas y el contenido de bacterias ya puede ser peligroso.

En muchos supermercados y grandes superficies, algunos productos habituales como el pescado, o el cochinillo y lechazo en épocas de navidad, los podemos encontrar descongelados en el mostrador de venta. Esto debe indicarse claramente en la etiqueta, ya que si nos llevamos a casa un producto que ha estado congelado previamente, debemos cocinarlo en el mismo día para mantener todas sus características y nunca volver a congelarlo.

Algunos supermercados no advierten claramente de que su producto es descongelado, cuidado. Esta es la razón por la cual existen diferencias de precio en el mismo producto de un súper a otro, ya que se vende por fresco lo que ha sido descongelado.

En Alimerka podéis encontrar en las etiquetas de una forma muy clara, si el alimento es fresco o descongelado. La transparencia es fundamental para garantizar la calidad y la confianza.

deja tu comentario

Comentarios (2)

Cómo recuperar el orden dietético y la salud después de los excesos de la Navidad

Recupera tu peso tras los excesos navideñosVamos a empezar el año de verdad, porque seamos sinceros, el año empieza después de Reyes. Los buenos propósitos siempre incluyen el ejercicio, el cambio de hábitos soñados del tipo, me voy a levantar a correr a las 6 de la mañana, el último minuto de la ducha será con agua fría, etc. Aunque con volver al peso que teníamos antes de Navidad y abandonar esa sensación de empacho y alcoholismo pasivo que se sufre en estas fiestas, ya habremos logrado bastante.

Eso sí, hay que hacer este proceso con caridad con el propio cuerpo, porque lo que apetece después de los excesos es simplemente dejar de comer y de beber durante días, aunque la realidad hace que igual nos alivia no cenar un par de días, pero el hambre va a estar ahí y el organismo, que tiene que seguir funcionando, necesitará cosas.

Si hemos seguido algunos de los consejos que tratamos en este blog, llegaremos muy bien y sin empachos excesivos a comenzar el año, pero también es posible que haga falta un poco de limpieza.

- Lo más importante es ordenar de nuevo los horarios. Una toma cada tres horas partiendo del desayuno. Que no falte ninguna.

- Si es necesario, porque hayamos acumulado un hermoso estreñimiento navideño, podemos añadir tres cucharadas soperas de semillas de lino sin remojar, distribuidas a lo largo del día dentro de las comidas. Se toman con agua.

- Desayuno con 2 tostadas y café. Tentempiés cada tres horas con zumo o infusión + fruta.

- Comida y cena. Un plato de hortalizas o verduras, en crudo o cocinadas, que ocupen la mitad del plato. En la otra mitad del plato repartimos una ración pequeña de carne o pescado con una ración semejante de arroz o pasta integrales los dos.

- Seguiremos de este modo durante una semana completa y lograremos lo primero, deshinchar. En tres días, ya lo notaremos. El resto de la semana, se eliminará grasa interna, que dificulta la función digestiva y que es la que sale en las analíticas después de una época de frenesí.

- Muy importante no tomar nada de alcohol durante esa semana. El proceso de limpieza se acelerará considerablemente.

- Durante las tres horas que habrá entre cada toma, solamente beberemos agua. Ni infusiones, ni zumos. Agua.

- A todo esto, debemos añadir un paseo de una hora a muy buen ritmo y sin parar. Como ejercicio es suficiente. Si no apetece apuntarse a un gimnasio, no puede ser excusa para no caminar un buen rato todos los días.

- Si nos portamos bien con el plan, podemos terminar la semana con dos kilos menos y con una sensación de ligereza muy agradable. Vitalidad, control del hambre y ganas de hacer cosas.

Con estos sencillos consejos, vamos a restablecer la salud en pocos tiempo. No hacen falta grandes sofisticaciones depurativas para lograr una sensación de limpieza y pureza de cuerpo y mente. Es más, me atrevería a decir que cuanto más extrema os parezca una dieta de limpieza, más alejada de la salud estará. Tengo comprobado que depurar comiendo, es posible y además es mucho más sano y permanente. Las dietas depurativas radicales, tienen mucho efecto rebote. Cuidado con esto y sobre todo con quien las propone.

deja tu comentario

Comentarios (3)

Lista de la compra para un correcto “fondo de armario”

Alimentos para un buen fondo de armarioSi nos fijamos en nuestros movimientos a la hora de hacer la compra, podemos descubrir varias cosas. La más divertida es que solemos repetir el orden en el que compramos los productos. Entramos por la misma puerta, cruzamos la misma esquina, nos despistan los chocolates, los productos de higiene personal, etc. Solemos coger el mismo producto a la misma altura del estante sin valorar alternativas. Llevamos en la mano a la vez el desodorante y el tomate frito, los chicles y el arroz.

Esto sucede por varias razones, pero la más obvia es que el circuito interno del supermercado nos conduce sin remedio a nuestro paseo habitual. Otras veces, la razón por la cual repetimos la forma de comprar durante años es porque tenemos una lista aprendida en nuestra mente en la que encontramos una alternancia absurda entre alimentos y productos de limpieza que al final, hacen que nuestra compra tenga un índice de éxito muy relacionado con la suerte o la inspiración. Siempre llegamos a casa faltándonos cosas importantes.

Si nos planteamos la posibilidad de aprender un nuevo orden o simplemente separar alimentos de otros productos, se nos abrirá un nuevo mundo de posibilidades que redundará en nuestra variedad alimenticia y por consiguiente, en el equilibrio nutricional.

Podemos empezar por crear un fondo de armario alimenticio que sea la base de nuestra dieta. Alimentos básicos y después, los caprichos, las delicatessen, las bebidas especiales, etc.

Alimentos a tener en casa que repasamos muy por encima. Iremos desglosando cada grupo, pero podemos ir dándonos cuenta de un orden con sentido que nos ayude a que no falte de nada en nuestra despensa.

Frescos:

- Verduras para ensalada, hortalizas para estofar y verduras para plancha o salteados.

- Ternera para guisar o en filetes o picada.

- Pechugas de pollo fileteadas.

- Lomo o pieza magra de cerdo.

- Pescado.

- Fruta.

Lácteos:

- Leche, yogures (1 por persona cada dos días es suficiente).

- Queso. Se compra para un uso concreto en la cantidad adecuada. No lo tenemos a lo tonto en la nevera para picar.

- Algún caprichín diferente en cada compra. Natillas, cuajadas, petit suisse, etc.

Desayunos:

- Panes variados. Crackers, sándwich, cereales, café, chocolate, mermelada, miel, etc. Se decide el tipo de desayuno y se compra la cantidad adecuada para los días que planeamos.

Legumbres e hidratos:

- Pasta, arroz, legumbres secas, etc.

Conservas, precocinados, congelados:

- Alimentos en un formato cómodo y duradero que nos mantengan el suministro de emergencia o prisas.

- Verduras (tomate en salsa, pisto, congeladas para la plancha o salteados, etc.), legumbres, pescado (atún, caballa, lomos congelados), alguna pizza, lasaña o canelones.

En conclusión: lo más interesante de la lista de la compra es que nos soluciona la base de nuestra dieta y esto es realmente lo que llamamos comprar comida. Por aquí se empieza. Seguiré insistiendo en este tema tan amplio e importante.

deja tu comentario

Comentarios (2)