Casona La Lloraza: Faba 100% asturiana - Alimerka
Casona La Lloraza

Entre verdes valles se alza una vieja casona asturiana en torno a la que surge un proyecto agroganadero que pone en valor el producto kilómetro 0: la marca Casona La Lloraza.

Esta enseña sale al mercado con un primer producto, la faba asturiana autóctona de la variedad tradicional “Granja Asturiana” o “Andecha”. Se trata de una iniciativa que combina perfectamente con el espíritu de todo el trabajo que se desarrolla en la finca donde se cultiva, en La Lloraza, Villaviciosa. La marca Casona La Lloraza es un ejemplo perfecto de cómo la tradición y la sostenibilidad pueden ir de la mano en un proyecto de agricultura. 

Nacimiento de la marca

Dentro de la apuesta por parte de Alimerka de favorecer y apoyar la producción y distribución de productos agroganaderos de calidad con origen local, se desarrolla una estrategia para la producción de faba de gran calidad y garantía de origen.

En 2021, realizamos la primera plantación de dos hectáreas de nuestra primera Faba Asturiana de la Granja de la variedad Andecha. La primera cosecha, recogida en otoño de ese mismo año, se comercializó en su totalidad en los supermercados de grupo Alimerka.

Desde el inicio, esta legumbre fue producida bajo estrictos estándares de calidad, lo que nos permitió amparar ya esa primera cosecha bajo la Indicación Geográfica Protegida Faba Asturiana.

Casona La Lloraza
Casona La Lloraza

Al año siguiente, y dada la gran acogida por parte de los clientes y la demanda creciente de este producto, el proyecto tomó una nueva dimensión, al sembrar cuatro hectáreas de finca que permitió llegar a un volumen de cosecha de unos 3700 kg de Faba de la Granja en el año 2022 y convirtió nuestra finca de La Lloraza en una de las mayores superficies dedicadas a la plantación de esta legumbre en Asturias.

El volumen de la producción y la calidad y acogida del producto hace llegar la siguiente fase en 2023: la comercialización de esta estupenda faba bajo una marca propia, que permite ponerla en valor y diferenciarla del resto en los mercados. Nace “Casona La Lloraza” como marca paraguas de todos los productos agroganaderos de la finca.

Una finca con historia

La producción de la faba “Casona La Lloraza” se desarrolla en un entorno privilegiado. La marca coge su nombre de una casona tradicional asturiana de principios del siglo XX que se halla en la propia finca. Esta edificación conforma un armónico conjunto arquitectónico compuesto de casa, cuadras, pozo y tenada y que está acompañada también por una tradicional panera asturiana destinada a almacenamiento de productos agrícolas.

La finca La Lloraza se encuentra en la parroquia de Oles (Villaviciosa). El enclave rural, muy cerca de la ría de Villaviciosa y a menos de 2,5km del mar Cantábrico, cuenta con unas 40 hectáreas de terreno, donde el grupo Alimerka ya desarrolla desde 2016 un proyecto de cría de reses de vacuno mayor.

Casona La Lloraza
Casona La Lloraza

El espacio nació con la voluntad de poder disponer de unas modernas instalaciones de producción de carne de vacuno certificada 100% asturiana. Actualmente, el cebadero cría anualmente hasta 1100 terneros y bueyes 100% asturianos.

Dentro de esta estrategia de potenciación de los productos autóctonos en el sector primario, todo el trabajo en la finca gira en torno a un modelo de negocio respetuoso con el medio ambiente, pero sin olvidar el bienestar animal, con el compromiso de que los animales que acuden a La Lloraza han sido criados en las mejores condiciones de alimentación, salud y confort físico y emocional.

Además de las cuatro hectáreas dedicadas al cultivo de la faba, la finca cuenta en la actualidad con unas 30 hectáreas de pasto, cinco de ellas de bosque autóctono, conformado principalmente por roble, acebo y álamo. Este tipo de terrenos contribuyen en gran medida a la conservación de la biodiversidad de la zona, ya que sirven de hábitat de refugio a numerosas especies autóctonas silvestres.

Un producto de sabor y propiedades únicas

La cercanía al mar de la finca hace que la faba Casona La Lloraza esté en contacto, tanto durante su crecimiento como durante su secado, con las brisas marinas llenas de sales minerales procedentes del mar Cantábrico, lo que hace de esta legumbre un producto aún más especial.

Esta particularidad complementa a la perfección las virtudes inherentes a la faba asturiana, como son su excepcional mantecosidad, su relativamente alta densidad, su ternura en el paladar y su color blanco brillante.

Todo ello hace que la faba Casona La Lloraza sea el ingrediente perfecto, tanto para platos contundentes y tradicionales como la Fabada Asturiana, como en preparaciones más ligeras o frescas, entre las que se encuentran numerosos platos de cuchara y otras guarniciones y aperitivos.