Hoy, en el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, reforzamos nuestro compromiso con una gestión responsable de los recursos. En lo que va de año hemos evitado que más de 1.100 toneladas de alimentos se convirtieran en residuos. Este resultado es fruto de nuestra estrategia contra el desperdicio alimentario, que combina la prevención desde el origen con la donación de excedentes a colectivos en situación de vulnerabilidad.
Prevención del desperdicio desde el origen
Desde 2009 desarrollamos una estrategia integral para reducir el desperdicio alimentario y avanzar hacia un modelo de negocio más circular. Una de las claves es nuestro Sistema Automatizado de Pronóstico y Reaprovisionamiento, implantado en 2018, que permite ajustar con precisión los pedidos en tienda en función de la demanda real. Gracias a esta herramienta reducimos excedentes y evitamos la generación de residuos desde el inicio de la cadena.
Además, fuimos la primera cadena de distribución de origen español en certificar el sistema de gestión de excedentes alimentarios, lo que avala nuestro compromiso no solo con la reducción, sino también con la prevención del desperdicio.
Donación de excedentes a entidades sociales
Cuando existen excedentes por motivos comerciales, entra en acción nuestro programa Alimentos sin Desperdicio. En lo que va de año hemos entregado más de 1.122.000 kilos de alimentos procedentes de 160 tiendas y del almacén central a 68 entidades sociales de Asturias y Castilla y León, por un valor estimado de más de 3,2 millones de euros.
De esta forma, productos como yogures, panadería, verduras o hortalizas envasadas encuentran un nuevo destino y se transforman en apoyo para miles de familias que lo necesitan.

